Chilpancingo.— La edición 26 del festival Acamoto aún no comienza y ya generó polémica y conflicto en Acapulco. Por una parte, un grupo de empresarios advirtió que hará un “bloqueo comercial” a todos los participantes, porque consideró que el evento sólo trae pérdidas, desmanes y mala imagen para el puerto. Mientras otro segmento de la IP consideró que se genera una derrama económica que no se puede despreciar.
Su realización es una incertidumbre. Ninguna autoridad lo ha cancelado oficialmente. El ayuntamiento ha dicho que no dará permiso para su realización, pero los motociclistas nunca han pedido autorización para hacerlo.
El gobierno del estado se deslindó del evento, pues indicó que el ayuntamiento es el único responsable de su autorización o cancelación, mientras el gobierno federal opinó que no se realice porque no genera prosperidad.

Lee también Expolicías irrumpen en evento de Noroña; “no eres bienvenido en Sinaloa”, dicen
En tanto, en redes sociales los organizadores ofrecen paquetes para asistir a la edición 26 del Acamoto, en los que —por 2 mil 200 pesos— incluyen hospedaje, transporte, seguro de viajero y recorridos en playas. “¡Todo confirmado! Nos vamos al Acamoto 2026. Disfruta de las playas, el ambiente biker y la fiesta”, promueven los anuncios.
El año pasado, el saldo del Acamoto fue letal: ocho personas muertas (una de ellas una mujer atropellada por un motociclista), 30 lesionadas, 45 detenidas y 120 motocicletas aseguradas, algunas con reporte de robo. Esos días se recolectaron unas 300 toneladas de basura, reportó la Secretaría de Protección Civil de Guerrero.
Según el gobierno de Acapulco, en esos días llegaron al puerto unos 10 mil motociclistas, aunque eso no significó una gran derrama económica para el puerto, pues muchos de esos visitantes no se sentaron en un restaurante a comer ni tampoco fueron a un bar a consumir, ya que compraron sus cervezas o bebidas alcohólicas en las tiendas Oxxo o Circle-K. Muchos tampoco se hospedaron en un hotel, durmieron en las playas.
Las cifras lo dicen: de acuerdo con el reporte de la Secretaría de Turismo de Guerrero, del 15 al 18 de mayo del año pasado Acapulco tuvo una ocupación hotelera de 80% de las habitaciones disponibles.
Este año, la resistencia a la realización del Acamoto llegó a un punto extremo: empresarios aglutinados en el Consejo Coordinador Empresarial (CCE) en Guerrero lanzaron una advertencia: habrá un bloqueo comercial para todos los que participen en el festival.
“La estrategia que tenemos como sector privado es un bloqueo comercial a todo lo que sea Acamoto. Ya hay hoteles y restaurantes que tienen sobre la mesa no darle servicios a la gente del Acamoto”, advirtió el presidente del CCE, Julián Urióstegui Carbajal, en una conferencia que ofrecieron los empresarios a inicios de abril.
Los empresarios del CCE han asegurado que el Acamoto no debe costar vidas ni daños materiales, ni en la imagen de Acapulco.
“El Acamoto no es negocio para Acapulco, no es un negocio bueno, un evento que genera 33 millones de pesos y que causa daños por más de 50 millones de pesos y vidas humanas, el balance no lo hay”, afirmó.
El presidente de la Asociación de Hoteles y Empresas Turísticas de Acapulco, José Luis Smithers Jiménez, ha sido de los más radicales: consideró al Acamoto como “un evento asqueroso”.
“Acamoto no representa ningún tipo de negocio para los hoteles, inclusive un par de ellos iban a cerrar, no comparemos con un spring break un Acamoto. La gente que vivimos en Acapulco, mucha gente se va de fin de semana porque no quiere verlos, los que tengan hijos es una promiscuidad ese evento, un evento asqueroso”.
La advertencia del bloqueo comercial a los participantes del Acamoto generó controversia en el sector empresarial.
Jesús Zamora, representante de restauranteros de la Costera Miguel Alemán, tiene una postura muy distinta a la de los empresarios del CCE. Afirmó que Acapulco no debe dar una imagen de discriminación ni despectiva de los visitantes que recibe, pues se debe recibir a todos los turistas que lleguen a divertirse sanamente.
Lee también Asesinan a coordinador regional de homicidios en Baja California; no se han dado a conocer detenciones
La Cámara Nacional de Comercio, Servicios, y Turismo de Acapulco (Canaco) afirmó que el Acamoto es un evento que deja una “derrama económica significativa para nuestra ciudad”, pero reconoció que su realización genera conflicto.
“Acapulco es una ciudad que vive del turismo y necesitamos eventos como el Acamoto para generar economía local. No podemos ser elitistas ni rechazar eventos que benefician a nuestra comunidad. Estamos comprometidos a trabajar juntos para hacer del festival un evento seguro y exitoso”, indicó la Canaco.
El año pasado, la Canaco Acapulco aseguró que el Acamoto dejó una derrama económica de 987 millones de pesos que benefició a hoteles y restaurantes de la zona tradicional, y al gobierno municipal con el cobro de multas.
Lee también Secretaría de Seguridad de Guanajuato reconoce robo de base de datos; tenía información de su personal
“Todos los restaurantes de comida rápida estuvieron abarrotados; taquerías estuvieron llenas, todas las cenadurías, las tiendas de conveniencia, supermercados, los hoteles; hubo para todos y nosotros no podemos quejarnos”, afirmó el año pasado.
Desde hace décadas, 80% de los turistas que recibe Acapulco provienen del centro del país —sobre todo de la Ciudad de México y el Estado de México—, y el puerto se ha adaptado a esa demanda. Esta adaptación que se dio debido a la pérdida del turismo extranjero, y sumado a la violencia incesante que se vive, transformó la oferta turística.
Las taquerías son parte de la nueva fisonomía de la Costera Miguel Alemán, el principal corredor turístico de Acapulco. A ese cambio se le suman decenas de tiendas de conveniencia como Oxxo o Circle-K, pero también farmacias y muchos locales vacíos con letreros de “se renta”.
Además, hay locales abandonados; unos por el tiempo lucen deteriorados, en ruinas, y hay otros que no han podido ser rehabilitados desde el paso del huracán Otis, categoría cinco, en octubre de 2023.
Los Oxxo y los Circle-K han invadido la costera. Hay tramos en que hay uno tras otro o uno frente al otro. Estas tienen son los principales centros de abasto de muchos de los turistas.
Sobre la cancelación del evento, la alcaldesa morenista Abelina López Rodríguez ha dicho que no darán el permiso, pero tampoco podrán impedir el arribo de motociclistas porque estarían violando el derecho al libre tránsito.
El secretario de Seguridad del puerto, Federico Argumedo Rodríguez, afirmó que el ayuntamiento no ha recibido ninguna solicitud de permiso de parte de los organizadores del Acamoto y, aseguró, si llega, no será autorizada.
“En caso de que dicha solicitud se presentara no procedería porque nuestra prioridad es garantizar la seguridad, la convivencia y la tranquilidad de la población”, dijo el secretario ante empresarios.
El gobierno de Guerrero afirmó que respaldará la decisión que tome el ayuntamiento. En un comunicado, afirmó que no apoyará la realización de eventos “que hagan apología del delito y concentraciones masivas que fomenten el desorden y la violencia”.
La secretaria de Turismo federal, Josefina Rodríguez Zamora, respaldó la negativa de la autorización del Acamoto. “La Secretaría de Turismo siempre estará a favor de los eventos que generen prosperidad (...) Hablo no sólo para el ecosistema, sino para la población. Lo principal es que beneficie a la gente de Acapulco”, dijo en su última visita al puerto.
A pesar de que el municipio, el estado y la Federación están de acuerdo en la no autorización, de manera formal no se ha aclarado cancelado el Acamoto.
Únete a nuestro canal ¡EL UNIVERSAL ya está en Whatsapp!, desde tu dispositivo móvil entérate de las noticias más relevantes del día, artículos de opinión, entretenimiento, tendencias y más.
cdm
sin interrupciones.
sin límites.