En 2025, el gobierno que encabeza la presidenta Claudia Sheinbaum disminuyó en 87.3% el número de arrestos de migrantes que transitan por territorio nacional con miras a cruzar hacia Estados Unidos, al pasar de 928 mil 620 de enero a noviembre de 2024 a 117 mil 621 en el mismo lapso de 2025, reporta la Unidad de Política Migratoria de la Secretaría de Gobernación.
El año pasado, el mayor número de capturas fue de migrantes provenientes de América del Sur, principalmente de Venezuela, Colombia y Ecuador.
El decremento de personas en movilidad también se registra en la frontera suroeste de Estados Unidos con México, dado que mientras que en 2024 las capturas de migrantes sumaron 2 millones 135 mil cinco, el año pasado alcanzaron las 443 mil 671.

De acuerdo con cifras de la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza de Estados Unidos (CBP, por sus siglas en inglés), las mayores detenciones ocurridas en esa frontera fueron de migrantes de distintas nacionalidades, como china, rusa, venezolana, haitiana, etcétera, seguida por los mexicanos, guatemaltecos y hondureños.
En opinión de especialistas en temas migratorios, las políticas migratorias estrictas implementadas por la administración de Trump, que incluyeron medidas de control reforzado y declaraciones de emergencia en la frontera, han sido señaladas como factores que han desincentivado los intentos de entrada irregular en Estados Unidos.
En tanto, el gobierno mexicano reforzó su frontera norte con la movilización de 10 mil elementos militares desde febrero de 2025, en respuesta a amenazas de cambios en las relaciones bilaterales y aranceles comerciales.
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Expresidente de El Colegio de la Frontera Norte y extitular del Instituto Nacional de Migración, Tonatiuh Guillén López menciona que las políticas del presidente estadounidense Donald Trump han frenado el arribo de personas a la frontera sur de Estados Unidos prácticamente a nada.
“Son más o menos 10 mil eventos de detenciones, de encuentros en la frontera, cuando hace un año podían ser más de 100 mil. Entonces, ese freno es el más importante efecto de las políticas de Trump”, comenta.
Al tomar posesión de su cargo, Trump prometió que las deportaciones serían un eje de su política interior. “Hemos tenido la frontera más segura en la historia de Estados Unidos”, apuntó Seguridad Nacional.
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El promedio diario de detenciones en la frontera de la Unión Americana con México es de 279 personas, “95% menos que el promedio de 5 mil 110 de la administración anterior desde febrero de 2021 hasta diciembre de 2024”, señaló hace un par de semanas la secretaria de Seguridad Nacional, Kristi Noem.
Al presentar el más reciente informe operativo, el comisionado de la CBP, Rodney Scott, celebró la drástica reducción de “encuentros” (detenciones) de migrantes en EU. “Las cifras hablan por sí solas: la aplicación de la ley funciona. Estamos logrando la frontera más segura en la historia de Estados Unidos. Los cruces fronterizos se mantienen en niveles históricamente bajos, y quienes cruzan son aprehendidos, detenidos, procesados y deportados con prontitud”, declaró.
Guillén López explica que “la frontera literalmente está cerrada, primero porque se cancelaron todas las alternativas de asilo; aunque llegues, no va a haber ningún proceso para solicitudes, y segundo porque está militarizada la frontera del lado de Estados Unidos y también del lado mexicano, porque México también puso a 10 mil elementos a lo largo de la frontera”.
Desde su óptica, eso explica que los flujos hayan caído de manera tan radical, e incluso se paralizan desde Panamá, cuyo último reporte expone que su flujo reciente no llega ni al 10% del que tenían también hace poco tiempo.
Agrega que la disminución de capturas de personas en condición de movilidad por elementos del CBP obedece también a la agresión contra personas migrantes y refugiadas en Estados Unidos, no solamente las que están en condición irregular, sino incluso las que estaban ya en un proceso de regularización y hasta otros que están en vías de ser nacionalizados estadounidenses.
“Entonces, son medidas superagresivas que están generando que el problema mayor ahora sean las expulsiones, y del total de expulsiones que hace Estados Unidos, poco más de un tercio es de mexicanos. Esas expulsiones se convierten ahora en esta coyuntura en el asunto central, el más delicado, el más grave y que requiere la mayor atención”, considera.
La coordinadora de Agenda Migrante, Eunice Rendón, expone que cada día más se percibe una policía migratoria más agresiva, como ICE.
“Y en el caso de México, lo único que apuntaría es que sí hubo esa reducción en las detenciones, pero eso no quiere decir que la migración terminó, o que las cosas se resolvieron”, resalta.
Indica que últimamente los migrantes, en vez de querer dirigirse hacia Estados Unidos, está viendo a México como un país de destino final.
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“Creo que México tiene que prepararse para ello, tiene que tener políticas adecuadas de integración para que justamente no sea de forma desordenada, no haya campamentos. Hay todo un reto en el tema de integración productiva, en la formalidad que se tiene que tomar en cuenta para poder incluso regularizar aquellos que llevan más de un año en nuestro territorio sin hacerlo. Hay que hacer un trabajo de esfuerzo importante entre el Instituto Nacional de Migración y la Secretaría del Trabajo, para que realmente las cosas puedan salir de manera adecuada”, dice.
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