Al grito de “México no es piñata de nadie”, Claudia Sheinbaum Pardo “rindió cuentas” en el Monumento a la Revolución, a dos años del triunfo electoral que la convirtió en la primera mujer presidenta de la República.
Con un discurso que exaltó la autodeterminación de los pueblos y la defensa a la soberanía nacional, la Mandataria federal defendió que ningún agente extranjero intervendrá en las decisiones que le corresponden exclusivamente al pueblo mexicano.
Sheinbaum Pardo, asimismo, hizo hincapié en temas de coyuntura nacional que han marcado la agenda nacional desde el mes de abril: la presunta participación de elementos de la CIA en un operativo del estado de Chihuahua y las imputaciones formales en Estados Unidos hacia Rubén Rocha Moya.

Así fue, en frases, el segundo informe de rendición de cuentas de la presidenta Claudia Sheinbaum.
La presidenta criticó a los expresidentes mexicanos del PAN, Vicente Fox Quesada y Felipe Calderón Hinojosa, quienes apenas ayer reaparecieron públicamente en respaldo de la gobernadora chihuahuense Maru Campos.
Sheinbaum se refirió a Calderón Hinojosa como “un presidente espurio” que llenó al país de sangre y muerte, con una fallida guerra contra el narco en la que hubo una presunta alianza entre cárteles y autoridades.
La Mandataria federal aseguró que su gobierno ha sido víctima de una ofensiva mediática y campañas en redes sociales orquestadas por sectores conservadores, nacionales e internacionales, que se oponen a la Cuarta Transformación.
La Presidenta planteó dudas sobre la legitimidad de que Estados Unidos haya solicitado la detención con fines de extradición de Rocha Moya y nueve ciudadanos mexicanos, entre ellos un alcalde y un senador en funciones. Advirtió que México no tolerará ninguna injerencia ni presión a sus instituciones.
Sheinbaum Pardo cuestionó la legitimidad de las acusaciones en contra de diez funcionarios y exfuncionarios de Sinaloa, señalados por el Departamento de Justicia de EU por presuntamente pactar con el crimen organizado. Este hecho, dijo, no tiene precedentes en la relación bilateral.
La Presidenta hizo un llamado a defender la soberanía nacional y advirtió que cuando actores externos buscan influir en decisiones que corresponden a instituciones mexicanas, se rebasa el ámbito de la cooperación internacional.
La titular del Ejecutivo reiteró que hay disponibilidad de colaborar con el gobierno de Estados Unidos en materia de seguridad e intercambio de información. Sin embargo, rechazó que exista subordinación o violación alguna a los principios de no intervención y autodeterminación de los pueblos.
Sheinbaum reiteró que México no admite injerencia en asuntos internos del país, porque ese es el principio constitucional de la no intervención.
Sheinbaum defendió la adquisición de la refinería Deer Park y la construcción de la Refinería Olmeca. Además, garantizó que Petróleos Mexicanos (Pemex) redujo su deuda en 20 mil millones de dólares.
La Presidenta citó al ensayista y cronista fallecido, Carlos Monsiváis, quien fue crítico de la derecha, a la que calificaba como “estúpida”. En su mensaje, Sheinbaum acusó de hipócritas a los opositores y a sectores que, dijo, piden intervención extranjera.
La Mandataria federal dijo que, a diferencia del periodo neoliberal, en su gobierno se practica la democracia y se ejercen libertades. Además, señaló que anteriormente los gobernantes se rodeaban de privilegios y excentricidades, “encerrados en Los Pinos y alejados de la realidad”.
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