Washington. Los demócratas del Congreso de EU enviaron una nueva contraoferta a la Casa Blanca y a los republicanos en las negociaciones para reactivar el Departamento de Seguridad Nacional (DHS, por sus siglas en inglés), cuando se cumplen cuatro días de su cierre parcial sin visos de un acuerdo inmediato.
Según informaron este martes los medios CBS y The Hill, un portavoz del líder de la minoría demócrata del Senado, Chuck Schumer, aseguró que los demócratas ofrecieron en la noche del lunes una nueva propuesta para restringir la actuación de los agentes federales a cambio de un acuerdo para financiar el Departamento, aunque no aportaron más detalles sobre su contenido.
La financiación para el Departamento, del que dependen agencias como el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) y la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP), expiró el sábado, después de que fracasaran los esfuerzos para prorrogar temporalmente los fondos hasta septiembre.

Casi todos los demócratas bloquearon la medida el pasado jueves al considerar que no incluía límites suficientes a las operaciones del ICE y CBP, que provocaron protestas y se han saldado de momento con la muerte de dos estadounidenses en Minéapolis (Minesota).
El calendario legislativo complica aún más la salida a esta crisis, ya que el Congreso se encuentra en receso hasta el próximo lunes.
El presidente estadounidense, Donald Trump, dijo a los periodistas a bordo del Air Force One el lunes que se reuniría con los demócratas esta semana sobre la financiación del Departamento, pero aseguró que “no le gustan algunas cosas que están pidiendo”.
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Entre las principales demandas, los demócratas reclaman el fin de las patrullas itinerantes en áreas urbanas, la prohibición de que agentes migratorios entren en ciertos espacios considerados sensibles sin una orden judicial, la adopción de un código sobre el uso de la fuerza y que los funcionarios de inmigración dejen de cubrirse el rostro o utilicen cámaras corporales.
“Son propuestas de sentido común, respaldadas por la ciudadanía”, defendió Schumer en una entrevista el domingo, quien acusó al ICE de actuar como una fuerza “fuera de control”.
Aunque el ICE se convirtió en el epicentro de la confrontación, la legislación presupuestaria y fiscal impulsada por Trump concede un amplio margen a la secretaria de Seguridad Nacional, Kristi Noem, para reubicar partidas internas y mantener operativas las funciones migratorias.
Mientras continúa el pulso político, el 90% de los 270 mil empleados federales del DHS trabajan ahora mismo sin certeza de cuándo cobrarán sus salarios correspondientes a la segunda quincena de febrero, que en condiciones normales deberían empezar a abonarse a partir del 8 de marzo.
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