El productor Luis de Llano fue trasladado este miércoles 3 de septiembre al Centro de Sanciones Administrativas y de Integración Social “San Fernando”, conocido como “El Torito”, luego de que policías de la Secretaría de Seguridad Ciudadana (SSC) cumplimentaran una orden de arresto de 15 horas emitida por una jueza del Tribunal Superior de Justicia de la Ciudad de México por el desacato a un acuerdo judicial.
El arresto se relacionó con el incumplimiento de dos determinaciones derivadas de una sentencia a favor de Sasha Sokol: presentar una disculpa pública y publicar la síntesis de la resolución en la que se confirmó la responsabilidad de De Llano por daño moral. Su representación legal señaló que las órdenes fueron impuestas como medidas de apremio por incumplimientos distintos.
El Centro de Sanciones Administrativas y de Integración Social, mejor conocido como "Torito" es el lugar destinado al cumplimiento de arrestos administrativos. Ahí se cumplen sanciones derivadas de infracciones cívicas, de tránsito y del programa Conduce Sin Alcohol, así como determinados arrestos impuestos como medidas de apremio.

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La duración del arresto depende de la conducta y de la disposición legal aplicable. En las infracciones cívicas, puede alcanzar hasta 36 horas.
El Centro tiene como objetivo dar cumplimiento a las disposiciones legales y de las autoridades competentes para salvaguardar los principios procedimentales que aseguren la Administración de la Justicia.
La ley de cultura cívica de la CDMX señala que entre las conductas que pueden derivar en un arresto se encuentran:
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En el caso del desacato a una orden judicial, el arresto no deriva de una infracción cívica ordinaria, sino de una medida de apremio ordenada por una autoridad judicial para hacer cumplir una determinación. La legislación también contempla consecuencias penales para la desobediencia o resistencia a un mandato judicial o al cumplimiento de una sentencia, que en determinados supuestos puede alcanzar de uno a cinco años de prisión.
Por ello, no todas las personas que llegan al Torito lo hacen por el alcoholímetro. Las causas incluyen infracciones cívicas, determinadas conductas al conducir y, en casos específicos, arrestos ordenados por autoridades judiciales para hacer cumplir sus resoluciones.
dmrr/LL
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