Con un breve mensaje publicado en Twitter, el entonces presidente Enrique Peña Nieto anunció el 8 de enero de 2016, hace diez años, la detención de “El Chapo”, uno de los capos más peligrosos en la historia del narcotráfico, tras dos fugas de penales de alta seguridad: “Misión cumplida: lo tenemos. Quiero informar a los mexicanos que Joaquín Guzmán Loera ha sido detenido”.
“El Chapo”, líder del Cártel de Sinaloa, se había escapado de El Altiplano seis meses antes, el 11 de julio de 2015, a través de un túnel, lo que provocó que el gobierno mexicano desplegara operativos de búsqueda a lo largo de todo el territorio nacional para recapturarlo.
El Operativo “Cisne Negro”, nombre que se le otorgó a las acciones de seguridad federal para atrapar a Guzmán Loera, duró aproximadamente seis horas. A las 4:30 horas de la madrugada, la Marina ubicó al narcotraficante. Fue entonces cuando se desató la persecución, que permitió la captura hasta las 10:30.

Así cubrió EL UNIVERSAL, en sus primeras planas, la caída de Joaquín Guzmán Loera, uno de los criminales más buscados del planeta, quien planeaba realizar una película autobiográfica que, al final, facilitó su recaptura.
Este diario realizó un recorrido por la casa de “El Chapo”, donde se encontró un túnel oculto detrás de un espejo. La escotilla conectaba con el sistema de drenaje.
Tras las labores de “Cisne Negro”, se detectaron hoyos en paredes y restos de muebles destrozados, como testimonio del tiroteo entre fuerzas federales e integrantes del crimen organizado.
Con un titular de apenas seis palabras, “A 6 meses, cae Chapo”, este diario reportó la detención de Joaquín Guzmán en Sinaloa, estado bastión del capo, en su edición del sábado 9 de enero de 2016, después de que se intensificaran las labores de inteligencia del gobierno federal a 180 días del escape de “El Chapo”.
La pretensión de realizar una película autobiográfica y su afición por los túneles fueron las dos pistas que facilitaron la captura del líder del Cártel de Sinaloa, según lo revelado por Arely Gómez, entonces titular de la Procuraduría General de la República (PGR).
Gómez detalló que el capo abandonó su guarida en la zona serrana de Sinaloa para esconderse desde el 7 de enero en Los Mochis, en una casa de seguridad donde las fuerzas federales lo ubicaron.
En su portada, EL UNIVERSAL resaltó citas textuales de personajes clave de la política mexicana durante esa fecha, desde el titular del Ejecutivo Federal hasta dirigentes de partidos como Morena, fuerza política que recién comenzaba a tomar fuerza:
En su publicación del domingo 10 de enero de 2016, El Gran Diario de México resaltó en su nota principal, “Kate del Castillo, jefa de plan fílmico del Chapo”, que la actriz y productora mexicana, Kate del Castillo, era la encargada de concretar el sueño de Joaquín Guzmán de filmar su película autobiográfica.
El expediente de la PGR, al que tuvo acceso EL UNIVERSAL, indica que Joaquín Guzmán le ordenó a sus abogados, en 2014, contactar a Del Castillo para solicitar su apoyo en la realización de un libro y un largometraje sobre su vida.
La Procuraduría General de la República documentó que Kate y “El Chapo” sostenían, desde entonces, una relación a través de misivas, en donde ella manifestaba su admiración al cabecilla del Cártel de Sinaloa e incluso se reunió con él en octubre de 2015, en el llamado Triángulo Dorado, donde también participó el actor Sean Penn, quien formaba parte del proyecto.
Por esto, se informó que Del Castillo era investigada por autoridades de Estados Unidos por delitos de obstrucción de justicia y conspiración. Ante las acusaciones, la actriz tuiteó: “Creo más en El Chapo que en los gobiernos que me esconden verdades, aunque sean dolorosas...”.
El 11 de enero de 2016 se publicó una nota titulada “Nexos del Chapo, Kate y Sean, documentados”, que relató cómo el gobierno de México registró la relación entre la actriz mexicana y el actor estadounidense con el jefe del Cártel de Sinaloa.
De acuerdo con labores de inteligencia, estos encuentros permitieron identificar en dónde se refugiaba el capo de la droga tras su segunda fuga de El Altiplano.
Del Castillo, por ende, se encontraba bajo la mira del Departamento del Tesoro de EU, ya que según la legislación de ese país podría enfrentar sanciones como resultado de haber violado las restricciones de la Oficina de Control de Activos Extranjeros del Departamento del Tesoro, la cual prohíbe realizar transacciones financieras a Joaquín Guzmán Loera.
La Procuraduría General de la República, con Arely Gómez, inició en esta fecha de manera formal el proceso de extradición.
En su edición del 12 de enero de 2016, la nota principal del periódico, con titular “Ofrece EU no ejecutar al Chapo si se extradita”, resaltó los acuerdos de autoridades mexicanas con una Corte de Texas para realizar el traslado de Joaquín Guzmán Loera al país vecino.
EL UNIVERSAL presentó una entrevista exclusiva con José Manuel Merino, director general de Procedimientos Internacionales de la PGR, quien dijo a este diario que en función de que el artículo 22 de la Constitución prohíbe la pena de muerte en México, el gobierno buscaría que “El Chapo” fuera procesado y, en su caso, declarado culpable de los delitos que enfrenta, sin que se le pueda condenar a muerte.
Arely Gómez se pronunció en ese día a favor de extraditar al narcotraficante, pero aseguró que el proceso no era inmediato y que se podría prolongar de uno a cinco años, dependiendo de los recursos que presente la defensa del capo.
El miércoles 13 de enero de 2016, El Gran Diario de México reveló en su nota “Arma EU nuevo cargo de homicidio contra Chapo” que Joaquín Guzmán Loera enfrentaría un cargo nuevo de homicidio calificado en Estados Unidos, de acuerdo con Héctor Berrellez, exjefe de la oficina de la DEA en Sinaloa.
En entrevista telefónica con EL UNIVERSAL, el agente afirmó había tres testigos dispuestos a declarar en contra de “El Chapo” por la participación en el homicidio de Enrique “Kiki” Camarena en México.
De acuerdo con información de la DEA, Guzmán, que entonces era un pistolero de baja monta, formó parte de la comitiva que secuestró y asesinó a “Kiki” Camarena en 1985. Los tres testigos, dijo, estuvieron directamente en la escena del homicidio ocurrido en Guadalajara.
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El jueves 14 de enero de 2016 la nota principal se tituló “Investigan en Delaware empresa Kate-Chapo”, la cual señalaba que Kate del Castillo y Joaquín Guzmán alistaban otros negocios, además de la película autobiográfica que producirían, que incluyen inversiones en compañías registradas en Delaware, Estados Unidos, según la investigación federal.
Para formalizar estas alianzas comerciales, la actriz sostuvo una reunión con el abogado Andrés Granados Flores el 27 de octubre de 2015 en Xochimilco, en la capital del país, donde tomaron diversas previsiones para evitar ser descubiertos.
No obstante, el encuentro fue documentado y grabado. En el expediente del caso había fotografías que dan cuenta de la reunión que se realizó 25 días después de que Kate y “El Chapo” se encontraran personalmente.
Miguel Ángel Osorio Chong, secretario de Gobernación, señaló que tras la captura del narcotraficante, lo que seguía era desarticular por completo el sistema financiero-logístico del Cártel de Sinaloa.
Ante los señalamientos, Kate del Castillo escribió en su cuenta de Twitter que pronto contaría su versión en torno a la relación con “El Chapo” Guzmán, que la PGR documentó que existe desde 2014.
“Gracias por su apoyo. Como era de esperarse, muchos han decidido manipular la información y fabricar historias falsas para distraernos del verdadero tema. Pronto contaré mi versión”, garantizó entonces la protagonista de La Reina del Sur.
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