Más Información

Desde 2019, hay 25 mil madres buscadoras: fiscalías; 19 entidades admiten que no solicitan parentesco para iniciar carpeta

Impulsan ley para hacer justicia a Leyla; ONG exige acompañamiento adecuado para adolescentes que cometen crímenes

Diputados virtuales y opacos; Auditoría Superior advierte manejo de recursos millonarios de manera discrecional

Calendario original del ciclo escolar 2025-2026 de la SEP; estos son los cambios propuestos por altas temperaturas y el Mundial

Ajustes al calendario escolar debe respetar derechos de alumnos y docentes: SNTE; propone adelantar inicio de ciclo 2026-2027
Maria Branyas, una española nacida en Estados Unidos y considerada la persona más anciana del mundo con 117 años, falleció, informó su familia este martes.
“María Branyas nos ha dejado. Se ha ido como ella quería: mientras dormía, tranquila y sin dolor”, dijo su familia, en catalán, en un mensaje en la cuenta de Branyas en la red social X.
El Gerontology Research Group, que valida los datos de las personas que se cree tienen 110 años o más, la nombró como la persona de mayor edad del mundo tras el deceso de la monja francesa, Lucile Randon, el año pasado.
Lee también Israel rescata cuerpos de 6 rehenes en plenas negociaciones para alto el fuego en Gaza
La siguiente persona más anciana nombrada por el Gerontology Research Group es el japonés Tomiko Itooka, que tiene 116 años.
"La muerte me encontrará gastada por haber vivido tanto", afirmó la abuela que superó el Covid
Branyas nació en San Francisco el 4 de marzo de 1907. Tras vivir durante algunos años en Nueva Orleans, donde su padre fundó una revista, la familia regresó a España cuando ella era pequeña. Branyas dijo que recordaba haber cruzado el océano Atlántico durante la Primera Guerra Mundial.
Su cuenta en X se llama “Super abuela catalana” e incluye la descripción “Soy vieja, muy vieja, pero no idiota”.
Lee también Hamas rechaza propuesta de tregua avalada por Israel
A los 113 años, dio positivo por COVID-19 durante la pandemia, pero no padeció los síntomas graves que se cobraron la vida de decenas de miles de ancianos españoles.
En el momento de su muerte vivía en una residencia de ancianos en la localidad catalana de Olot.
Su familia escribió que, días antes de su muerte, Branyas les dijo: “No sé cuándo, pero muy pronto este largo viaje habrá terminado. La muerte me encontrará gastada por haber vivido tanto, pero quiero que me encuentre sonriente, libre y satisfecha".
kicp/mcc
Más Información
Noticias según tus intereses
ViveUSA
[Publicidad]



















