Más Información

Abogados explican si Rubén Rocha puede ser procesado ahora que pidió licencia; debe ser desaforado o renunciar, afirman

Enrique Inzunza reaparece en Sinaloa tras acusaciones de narcotráfico; nos vemos en la Comisión Permantente del Senado, dice

Enrique Inzunza busca ser testigo cooperante en EU; sus abogados se acercan al Departamento de Justicia

"La honestidad, el amor al pueblo y a la patria dan resultados"; Sheinbaum inaugura Puente Nichupté en Cancún

EU retira visa a miembros de Junta Directiva de La Nación Costa Rica; "ninguno ha recibido explicación oficial", dicen

De Azcapotzalco a los feminicidios de Edith y Carolina: 3 crímenes de alto impacto sacuden la CDMX en menos de 15 días

¿Quién es Yeraldine Bonilla?; Rubén Rocha la llamó "meserita", ahora es gobernadora interina de Sinaloa

¿Rubén Rocha sigue teniendo fuero tras pedir licencia?; Arturo Zaldívar explica si exgobernador de Sinaloa puede ser detenido

Ella es Columba López, la primera mujer al frente de la Sader; asume el cargo con "amor a la patria, la tierra y el campo", dice
Nueva York.— Vicente Zambada, hijo de Ismael El Mayo Zambada se hizo presente ayer en la Corte Federal del Distrito Este de Nueva York como uno de los principales testigos en el juicio contra el que fuera su compadre, Joaquín El Chapo Guzmán.
Vestido con el uniforme azul de presidiario, Vicentillo, retenido en una prisión federal de Estados Unidos desde 2009, saludó con cortesía a El Chapo tras subir al estrado de los testigos, justo antes de iniciar un relato de cómo su padre inició los negocios con Guzmán, el apoyo que le dio tras su huida del penal de Puente Grande y de los problemas que tuvieron con los Carrillo Fuentes.
El Chapo, quien respondió con agrado al saludo del hijo de su antiguo socio —y padre de uno de sus ahijados—, comenzó alegre la primera jornada del juicio en 2019, saludando y abrazando a sus abogados, deseándoles un feliz año nuevo.
Conforme se desarrollaba la narración de Vicentillo, el rostro de El Chapo, vestido de traje azul y corbata a juego, se fue ensombreciendo. Durante toda la jornada, la fiscal Amanda Liskamm intentó desmontar con su interrogatorio —criticado en varias ocasiones por el juez Brian Cogan por su excesivo detalle— la principal línea de defensa de El Chapo: que él no era el líder del Cártel de Sinaloa, sino los hermanos Zambada.
Vicentillo relató ante el jurado la huida de Guzmán de la cárcel en 2001, lo que supuso un punto central en su sociedad criminal con El Mayo Zambada.
Según su testimonio, el mismo Chapo le contó cómo huyó de la cárcel, escondido en un carro de lavandería, debajo de sábanas y mantas del presidio y ayudado por el encargado de la lavandería —identificado como Chito—, quien consiguió que el narcotraficante pasara todos los controles hasta dejarlo en libertad.
Zambada afirmó ante el jurado que Guzmán negó haber sobornado al entonces presidente mexicano, Vicente Fox, o al director del penal para su fuga.
A la salida de prisión, sin embargo, El Chapo estaba en la ruina económica, y fue El Mayo quien lo ayudó: acordaron que le daría 50% de la cantidad que consiguiera por cada kilo de cocaína.
Vicente Zambada alcanzó un acuerdo de culpabilidad con la fiscalía de EU el pasado año por el que se comprometía a un pago de mil 373 millones de dólares a cambio de colaboración y un permiso de residencia para su familia. Él era pieza fundamental del Cártel de Sinaloa hasta su arresto en la Ciudad de México en 2009.
En su testimonio también habló de sobornos y asesinatos, uno de ellos fue el de Rodolfo Carrillo Fuentes, cuya muerte ordenaron —según dijo— El Chapo y El Mayo. Además, habló de algunas reuniones de los narcos con políticos y funcionarios de Pemex.
En la jornada de ayer estuvo ausente Emma Coronel, esposa de Guzmán. Se anunció que el juicio continuará hoy.
Más Información
Noticias según tus intereses
ViveUSA
[Publicidad]














