El Departamento de Justicia de Estados Unidos acusó al gobernador de Sinaloa Rubén Rocha Moya, así como a otros nueve funcionarios activos e inactivos de esa entidad de narcotráfico y delitos relacionados con armas, entre ellos destaca Juan Valenzuela Millán, alias “Juanito”.
Valenzuela Millán fue excomandante de alto rango en la Policía Municipal de Culiacán de 2018 a 2024 y es acusado de por lo menos cinco delitos por los cuales obtendría un castigo de cadena perpetua.

En el señalamiento del Departamento de Justicia se menciona que presuntamente recibía más de mil 600 dólares (aproximadamente 30 mil pesos) mensuales a cambio de beneficios para "Los Chapitos"
“Juanito” presuntamente otorgaba el acceso ilimitado a la Policía Municipal de Culiacán a "Los Chapitos", así como el uso de agentes de la fuerza policial para ayudarlos a mantener el control sobre esa ciudad sinaloense.
Además en 2023, fue acusado de participar en el secuestro de Alexander Meza León una fuente de la Administración de Control de Drogas (DEA por sus siglas en inglés) y de un familiar que era un niño de 13 años, los cuales fueron torturados y asesinados, ya que se sospechaba que la fuente proporcionaba información al gobierno en relación con esta investigación.
Por los sobornos permitió vender las drogas del cartel abiertamente en la calle y portar armas de fuego sin interferencias en colaboración de Jesús Alfredo Guzmán Salazar, alias “Alfredo” (“Alfredo”), Ovidio Guzmán López, alias “Ratón” (“Ovidio”), y principalmente con Iván Archivaldo Guzmán Salazar (“Iván”).
De acuerdo con el comunicado del Departamento de Justicia, Juan Valenzuela Millán, alias “Juanito”, está acusado de delitos de tráfico de drogas y conexos con armas, entre otros, por lo que obtendrá cadena perpetua por los siguientes cargos:
Néstor Isidro Pérez Salas mejor conocido como "El Nini", jefe de seguridad de "Los Chapitos" y considerado “uno de los principales sicarios del Cártel de Sinaloa”, sentenciado a cadena perpetua por el asesinato de un informante de la Agencia Antidrogas (DEA) y un menor de edad.
Está acusado en Nueva York de participar en el liderazgo de una empresa criminal que provocó la muerte de numerosas personas, incluyendo Alexander Meza León, informante de la DEA; “importación y tráfico de fentanilo, obstrucción a la justicia por asesinato a un informante, secuestro con resultado de muerte de ocho personas, entre ellas un menor, armas de fuego y delitos de blanqueo de capitales”.
Pérez Salas dirigía un equipo de seguridad conocido como "Los Ninis", “un grupo especialmente violento de personal de seguridad de Los Chapitos” que recibieron entrenamiento de tipo militar en múltiples áreas de combate, “incluyendo guerra urbana, armas y tácticas especiales y destreza como francotiradores”.
El agente de la DEA, Enrique "Kiki" Camarena logró documentar muchas operaciones de trasiego de drogas del Cártel Guadalajara dirigido por Caro Quintero.
Lo anterior derivó en golpes de las autoridades como el ocurrido en el rancho El Búfalo, en Chihuahua, donde se aseguró uno de los más grandes sembradíos de marihuana en la época, lo que, sin embargo, generó sospechas hacia su persona por parte de los líderes criminales.
El 7 de febrero de 1985, Camarena fue secuestrado en pleno centro de Guadalajara por un comando. Según la DEA, el agente fue brutalmente torturado y asesinado dos días después del plagio, pero su cuerpo fue hallado hasta el 5 de marzo de ese mismo año.
Con información de Guadalupe Galván y agencias
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