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México cuenta con un parque vehicular de camiones y autobuses con una antigüedad promedio de 19 años, casi el doble de sus dos principales socios comerciales: Estados Unidos y Canadá, donde la flota tiene una década.
También son más antiguos que en Brasil, donde la media es 12 años, así como en Europa y Asia, lo que contribuye a la obsolescencia, contaminación e inseguridad del parque vehicular.
Sólo Perú tiene camiones más antiguos, con una edad de 20 años, de acuerdo con datos de la Dirección General de Autotransporte Federal de México y la Asociación Europea de Fabricantes de Automóviles.
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Con el fin de tratar de estimular la venta de unidades más modernas, el gobierno federal lanzó el pasado 26 de marzo el Programa de Atención Inmediata para la Protección a la Industria de Vehículos Pesados, que otorgará beneficios fiscales a quienes compren camiones o autobuses hechos en México. Al mismo tiempo, el programa encarece la importación de camiones usados desde Estados Unidos.
El presidente ejecutivo de la Asociación Nacional de Productores de Autobuses, Camiones y Tractocamiones (Anpact), Rogelio Arzate, destacó que en Estados Unidos existe un programa de renovación del parque de camiones pesados específico y bien instrumentado, lo que permite comercializar unidades más nuevas.
“Políticas públicas bien instrumentadas, que ayuden a cumplir dentro de la perspectiva regulatoria de normas, medio ambiente y seguridad vial, permiten que los parques vehiculares sean de mejor calidad. Con este programa estamos buscando que la edad de la flota disminuya poco a poco”, indicó.
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El presidente ejecutivo de la Asociación Mexicana de Distribuidores de Automotores, Guillermo Rosales, subrayó que, a diferencia de México, en Brasil no se permite la importación de camiones usados, para no fomentar el envejecimiento de la flota vehicular.

México arrastra lastre
“Brasil es un importante productor de camiones pesados de carga y pasaje, y no existe una introducción de vehículos usados a su parque vehicular. Este lastre que enfrentamos en México contribuye a la obsolescencia, a la antigüedad excesiva del parque vehicular, preferentemente en carga, pero no omitimos en pasaje”, dijo.
“En ciudades y estados frontera tenemos una presencia significativa de autobuses usados, donde los vemos prestando servicio de transporte urbano o suburbano, escolares y de personal”, apuntó Rosales.
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Los registros de la Anpact indican que existen alrededor de 834 mil vehículos pesados en circulación a nivel federal y calcula que hay otras 800 unidades a escala estatal.
Estímulos fiscales
El programa lanzado el mes pasado tiene cuatro ejes para impulsar la comercialización de camiones y autobuses nuevos: primero, permite la depreciación acelerada por la compra de un vehículo pesado durante el primer año; segundo, promueve el financiamiento a través de garantías de Nacional Financiera (Nafin).
Tercero, actualiza los precios de referencia en aduanas para la importación de unidades usadas provenientes de Estados Unidos; y cuarto, actualiza la norma de dispositivos mínimos de seguridad.
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El componente más relevante es la depreciación acelerada de hasta 86% del valor de un vehículo durante el primer año, lo que implica mayor liquidez para los compradores, debido a que pueden deducir de impuestos esa cantidad depreciada.
En entrevista, Arzate detalló que, de momento, quien compraba un camión o autobús podía depreciar el valor del vehículo en cuatro años, 25% del valor cada año; pero ahora se permitirá la depreciación inmediata en el primer año una vez adquirida la unidad y es de 86% de su valor.
“No hay una transferencia de dinero, es un tema de hacienda pública que se está dando para un proceso de depreciación y no hay dinero que se le esté dando a los participantes”, detalló.
El gobierno permitirá una depreciación acelerada hasta por 2 mil millones de pesos.
Con esto se busca renovar unidades obsoletas con vehículos con tecnologías más limpias y seguras; y frenar la caída en la venta de camiones pesados que durante el año pasado fue de 46% y en el primer trimestre de 18%.
Esquema de garantías
El segundo elemento es un programa por 250 millones de pesos donde Nacional Financiera ofrecerá un esquema de garantías.
El director comercial de Elam FAW Trucks, Julio César Romero, explicó que Nafin entra como una entidad detrás del financiamiento como garantía, ya que sólo las grandes empresas tienen acceso a crédito o arrendamiento para adquirir camiones pesados, mientras que los transportistas individuales o los pequeños empresarios no generan confianza a las entidades financieras.
“Nafin no se queda con el adeudo del transportista en caso de que incumpla con la carga legal y el compromiso del crédito, eso se queda con el transportista, pero Nafin está detrás para poder subsidiar ciertas eventualidades”, detalló Julio César Romero.
Elam FAW destacó que estos dos elementos del programa están destinados para la compra de vehículos hechos en México.
“Beneficia a los que ensamblan vehículos en México con un número importante de integración local que nos permite vender vehículos con un sello de Hecho en México, cualquier vehículo importado que no tenga un VIN (número de identificación vehicular) mexicano no está sujeto a este nuevo proyecto”, destacó Romero.
Importaciones
En cuanto a los camiones usados importados de Estados Unidos, el objetivo de actualizar los precios de referencia en aduanas es evitar que entren vehículos subvaluados y en condiciones poco propicias para circular en el país.
“Serán valores considerados en el mercado para que no lleguen subvaluados, porque estos vehículos usados afectan en tres variables: no vienen revisados desde el punto de vista mecánico y algunos traen muchas millas acumuladas, no vienen en óptimas condiciones del tren motriz y no traen su último nivel de emisiones contaminantes”, Rogelio Arzate.
“Y vienen subvaluados, nos hemos encontrado vehículos pesados a 30 mil pesos, eso no cuesta ni siquiera una llanta”, agregó.
El año pasado se importaron 26 mil camiones usados de Estados Unidos y por cada 100 camiones nuevos se venden 60 unidades de este tipo, según la Anpact.
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cdm
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