El almacenamiento estratégico de volvió a colocarse en la agenda energética de México. El Programa Sectorial de Energía 2025-2030 incluye una línea de acción específica para crear infraestructura destinada a este fin, mientras que el Programa Institucional 2026-2030 de CENAGAS contempla la evaluación de proyectos que permitan conformar inventarios estratégicos y operativos gestionados por el Estado.

Este análisis no es reciente. En 2018, el país planteó como objetivo alcanzar cinco días de almacenamiento de gas natural. La discusión volvió a actualizarse en noviembre de 2025, cuando se reportó que el nuevo Plan Quinquenal del Centro Nacional de Control del Gas Natural (CENAGAS) buscaba incrementar las reservas desde aproximadamente 2.5 días hasta al menos 10 días, mediante infraestructura estratégica e inversión mixta.

Así, mientras México fortalece su y avanza como plataforma de comercio de gas natural licuado, cobra mayor relevancia la necesidad de contar con reservas estratégicas para responder a posibles interrupciones de suministro o aumentos de demanda.

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¿Cuánto podría costar construir almacenamiento?

El costo dependerá, en buena medida, de la tecnología utilizada. Las opciones más citadas para México son yacimientos agotados, cavernas salinas y acuíferos confinados. Cada una implica tiempos, ubicación, permisos e interconexiones distintas.

Para dimensionar el orden de , la última estimación pública abierta sigue siendo el cálculo del Instituto Mexicano para la Competitividad (IMCO), elaborado con base en supuestos de la Secretaría de Energía.

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De acuerdo con ese ejercicio, desarrollar almacenamiento estratégico requeriría entre 428.3 y 2,594.9 millones de dólares, según la tecnología empleada. Sin embargo, ese rango debe leerse como referencia histórica, no como presupuesto actualizado de los proyectos que CENAGAS busca evaluar hacia 2030.

El almacenamiento de gas natural sigue pendiente en México. Foto: Generada con IA
El almacenamiento de gas natural sigue pendiente en México. Foto: Generada con IA

David E. Rosales, socio director en Elevation Ideas, explica que los yacimientos agotados suelen ofrecer mejores economías de escala para proyectos grandes, mientras que las cavernas salinas pueden ser más eficientes y competitivas para desarrollos de menor escala. Además del costo, en medio de la discusión también está pendiente la pregunta sobre quién paga.

Respecto al financiamiento, Rosales considera que el almacenamiento debe entenderse como un respaldo para todo el sistema. “En la práctica, deberían financiarlo todos los usuarios del sistema. El esquema es relativamente sencillo: CENAGAS licita el proyecto y la autoridad reguladora autoriza la recaudación gradual de recursos mediante las tarifas”, puntualizó.

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Almacenar, clave para fortalecer el sistema eléctrico

En un contexto en el que el gobierno federal anunció un plan de fortalecimiento y ampliación de la red de gasoductos hacia 2030, se abre una pregunta de planeación: si México está enfocado en mejorar su infraestructura, ¿por qué no avanzar al mismo tiempo en almacenamiento interno?

David E. Rosales resume el papel de esta infraestructura con una analogía: “El almacenamiento funciona como un seguro energético y México prácticamente carece de esa protección”. En México, el gas natural es relevante para la , los procesos industriales y los servicios estratégicos. Por ello, contar con inventarios permitiría amortiguar interrupciones, dar margen para mantenimientos, responder a picos de demanda y atender variaciones de mercado sin depender únicamente del flujo diario.

En esa línea, Miriam Grunstein, socia fundadora de Brilliant Energy Consulting, también enfatiza la urgencia de avanzar en esta agenda: “Yo creo que es hora de priorizar el almacenamiento estratégico”. Por tanto, la discusión ya no gira únicamente en torno a cuánto costaría construir almacenamiento, sino al papel que desempeñaría dentro de una estrategia integral de seguridad energética.

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El almacenamiento estratégico representa el “eslabón pendiente” para consolidar un sistema energético que sostenga la competitividad industrial y el desarrollo regional con mayor confiabilidad.

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