Senadores republicanos de Estados Unidos solicitaron a la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica (NOAA, por sus siglas en inglés) y a su división NOAA Fisheries aplicar medidas más severas contra la pesca ilegal en México realizada por embarcaciones menores de Playa Bagdad, en Tamaulipas, y que ingresan a aguas estadounidenses del Golfo de América para capturar pargo rojo o huachinango.
En una carta dirigida a autoridades federales cuya copia posee EL UNIVERSAL, los legisladores advirtieron que estas lanchas “no operan como actividades aisladas o de subsistencia, sino como operaciones organizadas”, y que informes del Departamento del Tesoro las vinculan de manera creciente con el Cártel del Golfo, al que califican como una de las organizaciones criminales más peligrosas de México.
El documento sostiene que la pesca ilegal, no declarada y no reglamentada de huachinango se ha convertido en un mecanismo de financiamiento criminal, ya que el producto capturado ilegalmente logra ingresar al mercado estadounidense.

Así, los senadores señalaron que “mientras el acceso al mercado de productos del mar de Estados Unidos permanezca disponible sin consecuencias para actores que no cumplen la ley, las interdicciones por sí solas no alterarán de manera significativa este comportamiento”.
Aunque en 2025 se registraron menos interdicciones que el año previo, los legisladores subrayaron que el volumen de huachinango decomisado aumentó 28%, al alcanzar 15 mil 859 libras, lo que atribuyen a que las embarcaciones interceptadas transportan cargamentos más grandes y de mayor valor destinados al mercado estadounidense.
Además, citaron un informe del Departamento de Seguridad Nacional que indica que la Guardia Costera solo intercepta una de cada cinco embarcaciones extranjeras detectadas, lo que deja cerca de 80% de las incursiones ilegales sin ser detenidas y con posibilidad de integrarse a cadenas de suministro “opacas”.
Para los senadores, este fenómeno ya no es solo un problema pesquero o ambiental, sino un asunto de seguridad nacional, al “socavar la gestión pesquera de Estados Unidos y la seguridad nacional” mediante el financiamiento de organizaciones criminales transnacionales.
Por ello, pidieron a la NOAA evaluar sin demora el uso de sus facultades legales, incluidas restricciones a la importación, para impedir que huachinango capturado ilegalmente sea comercializado en Estados Unidos y eliminar los incentivos económicos que sostienen estas operaciones ligadas al crimen organizado.
Los senadores recordaron que la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica ya emitió certificaciones negativas contra México por pesca ilegal en 2021 y 2023, al concluir que el país no logró frenar las incursiones de lanchas en aguas estadounidenses.
Sin embargo, señalaron que hasta ahora esas sanciones sólo se han traducido en restricciones de acceso a puertos de Estados Unidos, una medida que, afirmaron, no afecta a las embarcaciones menores que operan ilegalmente, ya que estas no utilizan infraestructura portuaria estadounidense.
Por ello, los legisladores insistieron y demandaron prohibir las importaciones de huachinango mexicano al argumentar que esta medida sería particularmente efectiva pues una parte significativa del producto capturado ilegalmente termina en el mercado estadounidense y, al condicionar el acceso comercial, se protegería a los pescadores que cumplen la ley y reducir la presión sobre las poblaciones de huachinango.
La carta fue firmada por 10 senadores de los cinco estados que colindan con el Golfo de México, encabezados por Bill Cassidy. También signaron el documento John Kennedy, John Cornyn, Ted Cruz, Roger Wicker, Cindy Hyde-Smith, Tommy Tuberville, Katie Boyd Britt, Rick Scott y Ashley Moody.
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