Washington. La Casa Blanca recurrió a las redes sociales y la inteligencia artificial para reforzar la ambición del presidente estadounidense, Donald Trump, sobre Groenlandia, el territorio autónomo danés en el ártico. Esta vez lo hizo con un mensaje críptico en forma de meme que lo muestra junto a un pingüino bajo la consigna “Abraza al pingüino”. El detalle no pasó inadvertido y desató polémica por una razón: los pingüinos no habitan Groenlandia.
La imagen fue difundida el viernes en la cuenta oficial de la Casa Blanca en la red social X.
En ella se ve a un pingüino sosteniendo una bandera estadounidense, acompañado por Trump, con montañas nevadas y la bandera de Groenlandia de fondo. El mensaje, breve y enigmático, rápidamente se desplazó del plano político al universo de los memes.

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“Buen intento. No tenemos pingüinos acá en Groenlandia”, escribió un usuario que se identificó como groenlandés. En otro de los memes que circularon, el pingüino toma la palabra y aclara con ironía: “Hermano, esto es la Antártida".
El congresista danés Rasmus Jarlov también reaccionó a la publicación y apuntó directamente al trasfondo político del mensaje: “Trump pertenece a Groenlandia tanto como los pingüinos”.
En un video difundido por la agencia oficial china Xinhua, se ve a Trump llevando a un pingüino con una correa, acompañado por la leyenda: “Aunque hubiera pingüinos en Groenlandia, sería así…”.
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El exministro de Defensa de Canadá, Jason Kenney, sumó una crítica más dura y vinculó el error con traspiés recientes del mandatario. “En la misma semana de su humillante marcha atrás sobre Groenlandia, confundió Islandia y Groenlandia varias veces, y ahora su equipo está confundiendo la Antártida con Groenlandia (los pingüinos habitan la primera, no la segunda)”, escribió en X. Y remató: “La nación más poderosa del planeta está siendo administrada como un circo”.
La imagen del pingüino no es un caso aislado. En las últimas semanas, la administración Trump recurrió cada vez más a recursos visuales en redes sociales y a publicaciones generadas con inteligencia artificial para amplificar su mensaje sobre Groenlandia.
En ocasiones anteriores, Trump compartió imágenes que presentan a la isla como un futuro territorio estadounidense. Entre ellas, una en la que aparece junto al vicepresidente, JD Vance, y al secretario de Estado, Marco Rubio, posando al lado de un cartel que declara a Groenlandia parte de Estados Unidos. Otra publicación mostraba un mapa alterado que ampliaba las fronteras estadounidenses para incluir a Groenlandia, Canadá y Venezuela.
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El sábado, la Casa Blanca respondió a las críticas con otro mensaje: “Al pingüino no le preocupan las opiniones de quienes no pueden comprender”.
La escena del pingüino proviene del documental Encounters at the End of the World, estrenado en 2007 y dirigido por Werner Herzog, que incluye una secuencia en la que un pingüino emperador se separa del grupo y, en lugar de dirigirse al mar para alimentarse, avanza solo hacia el interior helado y las montañas, una muerte segura.
En su circulación posterior en redes sociales, la escena fue reinterpretada como una metáfora de la elección individual: avanzar en soledad, fuera del grupo, aun sin promesa de sentido o supervivencia. De allí surge la denominación de “pingüino nihilista”.
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Por su parte, la cuenta oficial de “respuesta rápida” del Departamento de Defensa de Estados Unidos se sumó a la conversación con su propia versión del meme, acompañada por el mensaje: “Sé un guerrero, abraza al pingüino”.
Más allá del tono irónico, la disputa por Groenlandia sigue abierta. Trump argumentó reiteradamente que el control del territorio ártico es clave para la seguridad nacional de Estados Unidos, por su ubicación y su creciente relevancia geopolítica. La retórica de Washington —que incluyó la posibilidad de recurrir a la fuerza militar si fracasaban las negociaciones— llevó a Copenhague y a otros aliados europeos a reforzar su presenciaen la isla, en un contexto de tensión latente.
La ambición del presidente volvió a escena esta semana, mientras líderes mundiales participaban del Foro Económico Mundial en Davos, Suiza. El miércoles, Trump dio marcha atrás con la amenaza previa de recurrir a la fuerza militar para tomar control del territorio autónomo danés, aunque mantuvo su postura de que Estados Unidos debería ejercer influencia directa sobre la isla.
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