Hermosillo. - Después de varios años de incertidumbre, dolor y esperanza, una familia volvió a reunirse. Wendy Guadalupe Castro Colón, originaria de Chilpancingo, Guerrero, quien había sido reportada como desaparecida desde noviembre de 2023 en la costa de Hermosillo, fue localizada con vida en el Centro de Reinserción Social (Cereso) de la capital sonorense.
El hallazgo se logró durante una búsqueda en vida realizada el martes 10 de marzo por el colectivo Madres Buscadoras de Sonora, encabezado por Ceci Patricia Flores.
La suerte le jugó una mala pasada a la joven. Un día al salir del trabajo se encontró un machete, antes de llegar al lugar donde vivía la detuvo una patrulla y sin preguntarle si era de ella o lo usaba como instrumento de trabajo, los policías se la llevaron directo al penal.

Wendy, madre de una niña, fue "enganchada", había viajado al norte del país con la esperanza de encontrar trabajo en los campos agrícolas y ofrecer un mejor futuro.
Sin embargo, su historia tomó un rumbo distinto y su familia perdió todo contacto con ella.
“Después de tres largos años de incertidumbre, dolor y esperanza, hoy compartimos una noticia que nos llena el corazón”, expresó Ceci Patricia Flores.
“Casos como este nos recuerdan por qué no dejamos de buscar. Cada ficha, cada publicación y cada búsqueda puede llevar a un reencuentro”.
La localización de Wendy fue posible gracias a las fichas de búsqueda difundidas por autoridades y colectivos, así como al trabajo coordinado con la Fiscalía del Estado de Sonora, que apoyó en los trámites para que su madre pudiera reencontrarse con ella.
Yesenia Colón, madre de Wendy, viajó desde Chilpancingo hasta Hermosillo al recibir la noticia.
El reencuentro ocurrió la mañana siguiente, cuando finalmente pudo ver a su hija después de casi cuatro años que salió de su casa a buscar mejores oportunidades.
Entre lágrimas y palabras de gratitud, la mujer agradeció a las integrantes del colectivo por no dejar de buscar.
“Gracias a todas ustedes. Sin su apoyo esto no hubiera sido posible”, expresó.
El caso también refleja una realidad que enfrentan miles de personas que migran dentro del país buscando empleo.
Muchas viajan con promesas de trabajo bien pagado en los campos agrícolas del norte, pero al llegar se enfrentan a condiciones difíciles, explotación laboral o abandono.
Para las Madres Buscadoras, cada historia tiene un rostro y una familia esperando. Por eso, aseguran que la lucha continúa.
“Mientras falte uno, la búsqueda no termina”, dijo Flores. “Hoy una familia vuelve a tener noticias y vuelve a abrazar la esperanza”.
Ese abrazo, esperado durante años, llegó finalmente. Y con él, la posibilidad de empezar a sanar una herida que parecía no tener fin.
Wendy ya no es una "ficha de búsqueda" compartida en redes sociales; vuelve a ser madre, hija y ciudadana.
Este caso lanza una advertencia urgente a los jóvenes que miran hacia el norte: la prosperidad que se anuncia en redes sociales suele ser un anzuelo.
El testimonio de las Madres Buscadoras de Sonora es tajante: el sistema de reclutamiento o "enganche" en el sur del país opera bajo una narrativa de falsas promesas. "Les bajan el cielo y las estrellas", advierte Ceci Patricia Flores, líder del colectivo.
A los trabajadores se les prometen departamentos equipados, sueldos competitivos y prestaciones de ley.
La realidad al llegar es otra: dormitorios en el suelo, retención de documentos y una desconexión total que, en casos como el de Wendy, borra la identidad de la persona ante su familia por años.
"Muchos terminan en situación de calle o en vicios por la falta de comunicación y el robo de sus documentos", reveló Ceci Flores.
Lee también Localizan con vida a Miranda Sherlin; cuarta estudiante reportada como desaparecida en Morelos
A las 7 de la mañana del pasado miércoles, el aire frío de Hermosillo fue testigo de un abrazo que parecía imposible. Yesenia Colón volvió a ver a su hija.
Wendy, ahora un poco más mayor, cargando con las cicatrices de una experiencia que preferiría olvidar, ya no es solo una fotografía en un cartel de búsqueda.
"Ya está regañada", bromeó Ceci Flores con ese humor que solo quienes han sufrido tanto pueden permitirse, "porque no puede ser que pierdan los números y no se comuniquen". Pero detrás de la broma reside la profunda satisfacción de una misión cumplida: una niña de ahora 11 años recuperará a su madre.
Wendy y Yesenia emprendieron su viaje de regreso a Chilpancingo. Se fueron con la promesa de no volver a caer en los engaños. Se fueron con la paz que solo da el saber que la mesa ya no tendrá una silla vacía.
Mientras en Hermosillo, las Madres Buscadoras preparan las palas y los teléfonos para la siguiente llamada.
afcl/LL/cr
sin interrupciones.
sin límites.