En días recientes una intensa ha golpeado al territorio mexicano, elevando las temperaturas a lo largo de la República y provocando ambientes sofocantes y mayor exposición a diversos riesgos para la salud.

Este fenómeno, que sucede cuando un sistema de alta presión se instala sobre una región, evitando la formación de nubes y atrapando el calor en la superficie, es una etapa de temperaturas anormalmente altas (en comparación con los valores típicos de una región específica) que persiste durante un periodo consecutivo, el cual puede ir de días a meses.

Autoridades en todo el país han advertido sobre los peligros que representan las altas temperaturas, especialmente para poblaciones vulnerables como bebés, niñas y niños, adultos mayores y mascotas o animales de compañía,

Lee también

¿Cómo proteger a menores ante una onda de calor?

De acuerdo con la UNICEF, las niñas, los niños y los bebés representan a uno de los sectores de la población más vulnerables ante las olas de calor, quedando incluso más expuestos que los adultos mayores.

Estas son las principales recomendaciones que la organización promueve:

Mantente al tanto de su estado físico

Comprueba regularmente si la o el menor tiene sed, suda, tiene calor, vomita, tiene la boca seca y pegajosa o le duele la cabeza. Si en algún momento no responde de manera adecuada, tiene fiebre alta, se siente mareado o respira rápido, llévalo inmediatamente a un centro de salud.

Lee también

Proporciona ropa adecuada

Asegúrate de que los menores estén vestidos con ropa holgada y ligera. Esto puede ayudar a evitar los sarpullidos y el calor excesivo.

Utiliza gorras, sombreros o lentes solares para mitigar los daños de la luz directa. Asimismo, aplícale y reaplícale protector solar.

Verifica que esté bien hidratado

Verifica que la o el menor esté bien hidratado en todo momento. Es posible que ellos no conozcan los síntomas de la deshidratación y el estrés por calor.

Amamantar exclusivamente a los bebés de 0 a 6 meses y asegurarse de que las madres lactantes beban abundante agua, ya que la deshidratación puede afectar a la producción de leche materna. Los bebés de 6 meses en adelante deben beber agua regularmente a lo largo del día.

Lee también

¿Qué NO hacer...?

  • NO administrar medicamentos a los bebés si muestran signos de estar acalorados sin consultar antes a un profesional de la salud.
  • NO dejar a bebés ni a niñas o niños pequeños en espacios cerrados sin ventilación, como automóviles o habitaciones con las ventanas cerradas (aunque sea por corto tiempo).
  • NO dejes que los menores jueguen en el exterior durante muchas horas sin vigilancia.

En caso de que se vaya a realizar actividad física o al aire libre, haz que las y los menores descansen cada 30 minutos. Hacer ejercicio o jugar bajo altas temperaturas puede provocar deshidratación rápidamente y tener graves consecuencias.

También te interesará:

¡EL UNIVERSAL ya está en Whatsapp!, desde tu dispositivo móvil entérate de las noticias más relevantes del día, artículos de opinión, entretenimiento, tendencias y más.

ngmu

Google News

TEMAS RELACIONADOS

Noticias según tus intereses

[Publicidad]