No necesitamos obligar a las personas al pago digital. Necesitamos algo mucho más “efectivo”: conseguir que pagar digitalmente resulte más sencillo, seguro y conveniente

Las calificadoras no evalúan discursos políticos sino riesgos financieros. Lo que hoy observan es una economía mexicana con menor margen de maniobra, menor dinamismo y mayores vulnerabilidades