La reciente baja de calificación de a la Comisión Federal de Electricidad (CFE) de Baa2 a Baa3, evidencia los riesgos financieros del sistema energético nacional debido a su vínculo con el perfil crediticio del gobierno federal.

Sin embargo, ese recorte no opaca una fortaleza que le da una ventaja a la industria mexicana, el país tiene un acceso estratégico a uno de los mercados de gas natural más competitivos del mundo.

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Mientras Moody’s analiza el riesgo financiero de CFE, la se enfoca en otros factores: los costos energéticos, la seguridad de suministro y la cercanía con una de las mayores zonas de producción de gas en Norteamérica.

Para muchas industrias, la posibilidad de México para importar gas competitivo desde EE. UU. a precios menores a los de Europa o Asía es uno de los atractivos más significativos. De acuerdo con Miriam Grunstein, socia fundadora de Brilliant Energy Consulting, el país posee un factor diferencial al compararse con otras naciones por este acceso estratégico.

Frente a mercados más expuestos a tensiones geopolíticas y al gas natural licuado (GNL), las proyecciones de la Administración de Información Energética de Estados Unidos (EIA, por sus siglas en inglés) muestran una referencia de gas natural más competitiva para América del Norte.

El organismo estima que elpromedia un precio de 3.50 dólares en 2026, cifras que contrasta con los 14 dólares que paga Europa y los casi 19 dólares que paga el mercado asiático.

La infraestructura de gas natural es uno de los elementos que sostienen la actividad manufacturera en México. Crédito: Imagen generada con IA.
La infraestructura de gas natural es uno de los elementos que sostienen la actividad manufacturera en México. Crédito: Imagen generada con IA.

Adrian Duhalt, investigador no residente del Centro Texas-Mexico, lo resume así: “La competitividad de la industria mexicana reside, en gran parte, en el acceso al gas natural texano.”

Para la manufactura, esa diferencia puede traducirse en menores costos operativos y mayor previsibilidad energética, en un país donde el gas natural es clave para la generación eléctrica.

Texas y el Permian: la conexión que fortalece a la industria mexicana

Para Duhalt, “tener acceso al gas natural de Estados Unidos, cuyos precios son muy competitivos, es una ventaja enorme para México”. La integración se materializa a través de sistemas como el gasoducto Sur de Texas, que conecta Texas con Tuxpan para, desde ahí fluir hacia el centro y sureste del país y fortalecer el suministro energético de regiones enteras.

Grunstein señala que la disponibilidad de gas natural incide directamente en el atractivo industrial. La magnitud de esta conexión se refleja en: las exportaciones estadounidenses de gas natural por ducto a México alcanzaron un récord de 7,5 Bcf/d (mil millones de pies cúbicos diarios) en mayo de 2025 y promediaron 6,4 Bcf/d durante 2024.

Para Leonardo Robles, vicepresidente de Desarrollo de Negocios y Comercial de TC Energía, la tendencia es clara. "Los volúmenes que movemos hacia México no tienen precedente. Eso no es casualidad, es el resultado de tener acceso al gas más competitivo del mundo. México debe aprovechar esa posición y seguir fortaleciendo la integración energética de América del Norte."

Gas natural accesible, un imán para la inversión

En la lógica del nearshoring, el gas barato se suma a la cercanía logística con EE. UU., la integración bajo el T-MEC y la capacidad manufacturera instalada. Ese paquete mejora la posición de México frente a proveedores asiáticos.

La industria manufacturera ya es el principal destino sectorial de la inversión extranjera directa en México. En 2025 , equivalentes al 36,3% del total de Inversión Extranjera Directa (IED), según cifras de la Secretaría de Economía reportadas por la Comisión Nacional de Inversiones Extranjeras.

Sectores como el automotriz, el acero, el vidrio, el cemento y la industria química figuran entre los más beneficiados por esta condición energética. Duhalt subraya que la competitividad reside en este , pero advierte que atraer más inversión depende también de factores como la “certidumbre jurídica y el suministro de electricidad confiable”.

Para los expertos consultados, México conserva un diferencial que fortalece su atractivo frente a competidores lejanos expuestos a mercados más caros. Sin embargo, el diagnóstico de Moody’s sobre la CFE recuerda que el bajo costo del gas es solo un componente de la competitividad.

Para mantener el beneficio, según los especialistas, el país debería convertir la oportunidad en seguridad energética real a través de infraestructura de almacenamiento, generación eléctrica confiable y certidumbre jurídica. El desafío es transformar ese gas en suministro confiable e inversión industrial sostenida.

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