El líder de Rusia sólo está jugando con el estadounidense, a quien sabe leer perfectamente, dicen expertos; Moscú gana tiempo, pero en algún momento deberá definir si negocia o no

Una respuesta tibia de la OTAN sería una invitación para que Putin siga empujando los límites; una reacción más contundente incrementa el riesgo de una confrontación directa con una potencia nuclear.