La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo exhortó a la Secretaría de las Mujeres —dependencia que lleva cuatro meses sin titular desde la renuncia de Citlalli Hernández y en la cual Laura Itzel Castillo se integrará en septiembre—, a revisar el caso Nohemí, una niña de 11 años de Matamoros, Tamaulipas, que presentaba un embarazo de cinco meses.
“Podemos invitar a la secretaria… bueno a Ingrid (Gómez Saracibar) en lo que se integra Laura Itzel Castillo. O que se informe el día de hoy, que se hizo en este caso. Es un delito, hay que perseguirlo y hacer justicia”, expresó la mandataria durante la conferencia matutina de este jueves 13 de agosto.
La semana pasada, la Fiscalía de Justicia de Tamaulipas abrió una carpeta de investigación para dar con el abusador sexual de una niña de 11 años. Personal del DIF Matamoros acudió al domicilio tras una denuncia, sin embargo, la niña había sido llevada al Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS).

El IMSS emitió en comunicado para informar que desde su ingreso al Hospital número 13, la niña recibió atención médica especializada y que derivado de la valoración clínica se activaron los protocolos institucionales y se dio aviso de manera inmediata a las autoridades como lo solicitó la Unidad Especializada en la Investigación de Delitos contra Niños, Niñas y Adolescentes.
El martes pasado se dio a conocer que en el Hospital de Zona número 13 del IMSS en Matamoros, la niña fue sometida a un procedimiento para interrumpir su gestación.
El cuerpo médico detectó que Nohemí presentaba una infección y anemia que no impedían que se realizara la intervención. Al comprobar que la vida de la niña no corría riesgo, se tomó la decisión de interrumpir el embarazo. Se informó que Nohemí se encuentra en buen estado y que permanecerá en el IMSS hasta su recuperación y posteriormente será resguardada por el DIF Matamoros para garantizar su seguridad.
El domingo pasado, la Secretaría de las Mujeres hizo un llamado a todas las autoridades competentes para garantizar en todo momento la protección integral de la menor, así como la restitución de sus derechos y el acceso a servicios especializados de salud, acompañamiento psicológico, asesoría jurídica y apoyo social.
“Todo embarazo infantil es producto del abuso sexual, que es un delito, pone en riesgo la vida de la menor y vulnera sus derechos humanos, los cuales se deben garantizar por encima de cualquier otra consideración”, señaló la dependencia a cargo de Ingrid Gómez, subsecretaria del Derecho a una Vida Libre de Violencias.
Con información de Sandra Tovar.
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