Heriberto Galindo Quiñones, exembajador de México en Cuba, afirma que todavía es tiempo de que en la isla se dé una apertura, que haya una negociación y un diálogo civilizado entre los gobiernos de Washington y La Habana para evitar una catástrofe humanitaria.
Asegura que la presidenta Claudia Sheinbaum puede convencer a su homólogo de Estados Unidos, Donald Trump, de no utilizar la fuerza ni estrangular económicamente a Cuba con la amenaza de impedir la llegada de petróleo.
El experimentado político y diplomático confía en que la raíz cubana del secretario de Estado, Marco Rubio, le dará la pauta para abrir un proceso de diálogo que permita una transición pacífica que no implique la imposición de un nuevo gobierno, decisión que compete únicamente a los cubanos.

Galindo Quiñones reconoce la necesidad de que el régimen del presidente Miguel Díaz-Canel permita más partidos políticos y elecciones libres, respete el derecho a la libertad de expresión y manifestación, y abra la economía a la inversión privada para que fluya el capital que genere empleos.
En charla con EL UNIVERSAL, afirma que Cuba y Estados Unidos deben abandonar los radicalismos y negociar acuerdos civilizados.
“En su momento, cuando yo fui embajador, en mis diálogos con el entonces comandante Fidel Castro yo le hice estas propuestas, inclusive le dije que volteara a ver el modelo chino, donde China, a partir del liderazgo de Deng Xiaoping se abrió y de los mil 500 millones de habitantes que tiene aquella gran nación, más de la mitad ya están en situación de riqueza y menos de la mitad está en camino de salir de la pobreza.
“Yo proponía que Cuba se abriera y que se abrieran las inversiones y la política, que hubiera partidos políticos, aunque el Partido Comunista fuera el partido dominante, que se abriera la libertad de expresión, que hubiera crítica, en fin, (...) siguen siendo mis propuestas”.
Advierte que la decisión del presidente Trump de imponer aranceles a los países que suministren petróleo a Cuba es muy agresiva y va a propiciar problemas mayores para la isla, ya que gran parte del pueblo cubano está en pobreza extrema y en la medida que se corten los suministros de petróleo, la crisis de energéticos y de energía eléctrica será mayor, con más apagones y mayor restricción del uso de la gasolina.
“Si eso es lo que se pretende, yo haría un llamado a las instituciones filantrópicas, humanitarias, a las fundaciones, para que hicieran acopio de recursos que puedan derivar en alimentos, en medicamentos, en ropa, en calzado, en elementos fundamentales para la población cubana, porque vienen días mucho más difíciles si se concreta la decisión del presidente Donald Trump”.
El político priista insiste en que hay posibilidades de una salida diplomática y negociada a la crisis cubana. “Mi sensibilidad me dice que el talento cubano se ha de imponer y el talento estadunidense también, yo apelo a la raíz cubana del secretario de Estado, Marco Rubio, de que sea una negociación flexible y civilizada, armoniosa”.
En la plática con este reportero en el restaurante y librería Un lugar de la Mancha, frente a la embajada cubana, Heriberto Galindo considera que los presidentes de México y Estados Unidos pueden negociar la reducción de las entregas de hidrocarburos a Cuba, pero no cancelarlas.
“Tengo confianza en que la sensibilidad y los buenos sentimientos del secretario de Estado lo harán abandonar su fobia y su radicalismo y convenza al presidente Trump para diseñar una estrategia conciliadora con Cuba, y lo mismo espero del presidente Díaz-Canel y del gobierno y el ejército cubanos para evitar una conflagración de pronóstico reservado”.
Quien fuera embajador de México en Cuba en el año 2000 afirma que la actitud de la presidenta Claudia Sheinbaum es respetable desde una perspectiva de sus principios y de su actitud humanitaria, además de que es congruente con nuestra política exterior, pues históricamente, México siempre ha sido solidario con el pueblo cubano.
“Cuba le debía a México más de 300 millones de dólares y el presidente Enrique Peña Nieto se los condonó en un acto de solidaridad. México ha sido solidario con Cuba siempre, desde el triunfo de la Revolución, desde el presidente Adolfo López Mateos hasta ahora, México ha sido solidario, respetuoso, ahí ha habido convenios inteligentes, convenios diplomáticos.
“En alguna época México fue factor de equilibrio en la relación entre Estados Unidos y Cuba, hay una tradición de fraternidad con el pueblo cubano y hay una tradición de entendimiento con el gobierno de Cuba, tanto los gobiernos priistas, como panistas y más aún ahora con el gobierno de la 4T”.
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Para el político y diplomático priista, es claro que el presidente cubano Miguel Díaz-Canel está dispuesto a dialogar y es consciente de la situación precaria que viven los habitantes de la isla.
“Yo estoy seguro de que Marco Rubio está buscando esa negociación con algunas líneas de entendimiento del gobierno cubano, el propio presidente Díaz Canel hizo una declaración hace días en la que reconoció haber cometido errores y dijo: ‘Tenemos que reconocer los errores y tenemos que resolverlos’, después del tema de Venezuela con Nicolás Maduro.
“Entonces, quiere decir que el presidente Díaz-Canel está consciente de la difícil situación por la que está pasando Cuba en la relación bilateral con Estados Unidos y quiere decir —yo así lo interpreto— que está dispuesto a dialogar. Yo plantearía que en esa actitud diplomática Marco Rubio y el presidente Díaz-Canel le propusieran al presidente Trump un diálogo para llegar a una solución negociada, conciliada, sin invasiones, sin disparos, sin fuego, sin sangre”.
Advierte que el cambio de régimen en Cuba tendrá que ser producto de una gran reforma constitucional política y económica muy profunda. “Yo creo mucho en las soluciones políticas y diplomáticas, yo creo mucho en la fuerza de la política, yo no creo en la política de la fuerza”, recalca.
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