Visitas conyugales fuera de horario, entrada de equipos de internet satelital Starlink, refrigeradores, e incluso, camionetas con docenas de cajas sin revisar, son algunas de las irregularidades que jefes y custodios permitían que ingresaran en penales estatales de Sinaloa a cambio de sobornos durante la gestión del gobernador con licencia Rubén Rocha Moya y cuando estaba de secretario de Seguridad, Gerardo Mérida Sánchez, ambos acusados por el gobierno de Estados Unidos de presuntos nexos con el narco.
En diversas fichas de la Unidad de Asuntos Internos de la Secretaría de Seguridad informan que en 2024, en el Centro Penitenciario de Aguaruto, en Culiacán —considerado como uno de los más violentos del estado—, se ubicó una colusión de jefes y custodios para dejar pasar objetos no permitidos a cambio de dinero y regalos. En un acta fechada el 28 de noviembre de 2024 se reporta que en abril de ese año, “de manera voluntaria”, un grupo de custodios permitieron el ingreso de objetos prohibidos, como un refrigerador de aproximadamente 20 pies, un equipo de internet satelital Starlink, así como paquetes sin ser revisados.
El documento también señala que una custodia en turno no revisaba el contenido de las maletas y mochilas de los celadores que ingresaban al centro penitenciario.

Además de eso, se reporta que en la mesa de revisión general, de forma voluntaria, el jefe de servicios y vigilancia del penal fue omiso al dejar de supervisar y se permitió que visitantes ingresaran a cambio de un soborno, seis cartones grandes, una hielera y un aparato electrónico.
“Con su conducta omisiva permite que el servidor público responsable de la mesa reciba dádivas en especie y pecunia de las visitas a cambio de no revisar diversos objetos. Cajas de cartón y bolsas con artículos que referidas visitas ingresaron; así como también, cuando ante su omisión permite por el área de acceso de vehículos el ingreso de dos automóviles sin el debido control, omitiendo realizarles la requisa correspondiente a los referidos automotores y al contenido de los productos que transportaban [aproximadamente 20 cajas de mandado y productos diversos]”.
En otro reporte de la Unidad de Asuntos Internos de la Secretaría de Seguridad de Sinaloa se detalla que el 9 y 10 de abril se encontró que un elemento del penal de Aguaruto recibió dádivas de visitas de reclusos para evitar que paquetes y bolsas que llevaban en ese día de visita fueran revisados.
Lee también Él es Enrique Díaz Vega, de empresario a secretario de Finanzas de Rocha en Sinaloa; se entrega en EU
El informe destaca que el celador recibió tres aguacates como soborno por no revisar una caja de cartón de visita de un recluso.
“Referido servidor público recibe dádivas de visitas del centro penitenciario, ya que recibió tres aguacates a cambio de no revisar una caja blanca con artículos, conducta que repitió cuando el referido custodio mete la mano a una bolsa gris y toma algo, que retira y deposita en su bolsa del pantalón del lado derecho a cambio de no revisar una caja de cartón pequeña y dos blancas con artículos”.
En otro reporte se detalla que el 14 de junio de 2024, personal del penal de Aguaruto fue omiso en el desempeño de sus funciones y que permitieron que cuatro mujeres visitaran en celdas a reclusos pese a que no era día de visita conyugal ni de cualquier otro tipo de visita.
“El día 14 de junio de 2024 siendo omiso en el desempeño de sus funciones, dejando de supervisar el correcto ejercicio de los servicios que tenía asignado el personal que se encontraba bajo su mando, [dejó] que permanecieran en el interior del módulo 2 del citado centro penitenciario personas del sexo femenino, máxime que el día 14 de junio de 2024 era un día viernes, (...) día de la semana que ese centro de reclusión no tiene permitido que el personal privado de la libertad reciba visita conyugal, ni cualquier otro tipo de visita”.
En el expediente CHJEP/SSP/024/- 2023, se registra que la Comisión de Honor y Justicia de la Policía Estatal Preventiva de Sinaloa encontró que un celador del Centro Penitenciario El Castillo, ubicado en Mazatlán, era al mismo tiempo abogado de uno de los reclusos, lo que fue calificado como un conflicto de intereses. Se detalla que el celador tramitó como defensor de oficio la libertad condicional del recluso.
Únete a nuestro canal ¡EL UNIVERSAL ya está en Whatsapp!, desde tu dispositivo móvil entérate de las noticias más relevantes del día, artículos de opinión, entretenimiento, tendencias y más.
cdm
sin interrupciones.
sin límites.