El pasado 17 de diciembre, la secretaria de Gobernación, Rosa Icela Rodríguez, envió a la presidenta de la Comisión Permanente, Kenia López Rabadán, la solicitud de la presidenta Claudia Sheinbaum para que se autorizara el ingreso de tropas de Estados Unidos a México y la salida de 60 elementos de la Armada de México al vecino país, a fin de llevar a cabo ejercicios conjuntos de capacitación.
El 22 de diciembre, el Senado de la República, órgano facultado para otorgar dicha autorización, anunció que el 5 de enero de 2026 se llevaría a cabo una sesión de la Comisión de Marina y perfiló un periodo extraordinario para desahogar dicho trámite.
Sin embargo, el 3 de enero la comisión anunció la cancelación de la sesión y por ende del periodo extraordinario.

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El 9 de julio del año pasado, la Armada de México recibió una invitación por parte del gobierno de Estados Unidos para que elementos de la Unidad de Operaciones Especiales, de la Secretaría de Marina participaran en el evento denominado “Aumentar la Capacidad Operacional de la Unidad de Operaciones Especiales”, impartido por el Comando Norte, el cual se programó del 18 de enero al 13 de marzo de 2026, en Camp Shelby, Mississippi, Estados Unidos.
En el dictamen correspondiente se destaca que la solicitud del Ejecutivo detalla que los marinos mexicanos saldrían el 18 de enero a bordo de un avión C-130 Hércules de Estados Unidos, desde el Aeropuerto Internacional de Toluca, lo que coincide con la aeronave que aterrizó el sábado pasado en dicha terminal aérea, pero que de acuerdo con la información que dio la presidenta Claudia Sheinbaum, no transportó a marinos, sino a elementos de la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana.
“La solicitud de marras, en la parte medular, solicita la salida del territorio nacional de 60 efectivos incorporados a la Unidad de Operaciones Especiales de la Armada de México, los que, de proceder la solicitud, se trasladarán «con equipo táctico y armamento orgánico, sin municiones». Para su traslado, se ha dispuesto realizarlo a bordo de una aeronave militar de la Fuerza Aérea Estadounidense C-130, Hércules, que despegará el 18 de enero de este 2026 del Aeropuerto Internacional de Toluca, México, para aterrizar en Camp Shelby, Mississippi, en los Estados Unidos de América, y retornará a territorio nacional el 13 de marzo de 2026”.
Entre los objetivos principales de dicha misión destacan “fortalecer las habilidades y la capacidad operativa de nuestra Marina de Guerra en coordinación con las Fuerzas Especiales de los Estados Unidos de América, mediante el desarrollo de tareas tanto individuales como colectivas, propias de las misiones de operaciones especiales, así como el adiestramiento en el empleo táctico de plataformas no tripuladas para misiones de reconocimiento, vigilancia y adquisición de blancos, entre otros”.
El dictamen, que ya no se discutió, señalaba que “en el marco de la Relación Bilateral entre las Fuerzas Armadas mexicanas con los Estados Unidos de América, la salida de nuestras tropas resulta fundamental para fortalecer la colaboración y mantener la estabilidad en la región, permitiendo proyectar a México como un actor comprometido con la seguridad y el mantenimiento del Estado de derecho en la mar”.
Hasta ahora, el Senado de la República no ha reprogramado la sesión de la Comisión de Marina, por lo que no se ha autorizado ni el ingreso de tropas de Estados Unidos a México ni la salida de elementos de la Armada a Misisippi.
El diputado Héctor Saúl Téllez, vicecoordinador del PAN en la Cámara de Diputados, señaló que la presidenta Claudia Sheinbaum está transgrediendo las facultades del Senado de la República, al permitir el traslado de presos mexicanos y la entrada de aeronaves estadounidenses al país.
“Se están transgrediendo facultades exclusivas que tiene el Senado de la República en materia de dar autorización y permiso a tropas extranjeras para permanecer en territorio nacional. No es una facultad del Ejecutivo federal. La decisión unilateral del gobierno mexicano estaría transgrediendo la Constitución”, explicó.
Afirmó que la entrega de presos mexicanos a Estados Unidos, como la de hoy, viola los procesos de extradición, por lo que solicitó a la mandataria que explique si existe un acuerdo con el gobierno norteamericano.
“Pedimos al gobierno federal nos explique si hay algún convenio que permita este tipo de entregas, si se cede a las presiones unilaterales del presidente Donald Trump, y si el discurso de la presidenta Claudia Sheinbaum de la defensa de soberanía, queda solamente en retórica. Es necesario que el gobierno nos explique bajo qué condiciones, qué autorización se entrega a los presos, independientemente de su peligrosidad”, expresó.
También se refirió al aterrizaje de un avión militar de Estados Unidos en Toluca, el sábado pasado, y solicitó que se esclarezca cuál fue el objetivo de dicha operación, autorizado por autoridades mexicanas, como afirmó el Gabinete de Seguridad.
“Demandamos al gobierno federal una explicación inmediata para que se expliquen las condiciones sobre las cuales se entregan a los presos y las condiciones sobre las cuales entran tropas de otros países, aun cuando sea de los Estados Unidos, a territorio mexicano, saber si el avión Hércules que aterrizó en Toluca fue utilizado para el traslado de estos presos. Hay mucha opacidad y el gobierno mexicano no puede seguir actuando bajo esas condiciones, se tienen que respetar la división de poderes”, dijo Téllez Hernández.
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