Washington. Legisladores en Estados Unidos intentaron entrevistar a Ghislaine Maxwell el lunes, pero la exnovia y confidente de Jeffrey Epstein invocó sus derechos de la 5.ª enmienda constitucional para no responder preguntas que pudieran incriminarla.
Maxwell iba a ser interrogada durante una videollamada a una prisión federal en Texas, donde cumple una sentencia de 20 años por tráfico sexual. Ella está nuevamente bajo escrutinio mientras los legisladores intentan investigar cómo Epstein, un financiero bien conectado, pudo abusar sexualmente de menores durante años.
Maxwell busca que se anule su condena, argumentando que fue sentenciada injustamente.

El abogado de Maxwell afirmó que su cliente está dispuesta a testificar libremente a cambio de un indulto, que solo puede conceder el presidente de Estados Unidos, Donald Trump.
Los demócratas acusaron a Maxwell de utilizar la declaración como parte de una campaña para obtener este indulto, al que de momento no se ha opuesto públicamente Trump.
La declaración de Maxwell se produce mientras los legisladores buscan a cualquier persona que estuviera conectada con Epstein y que pudiera haber facilitado los abusos. Varios demócratas también planearon el lunes revisar las versiones sin censura de los archivos sobre Epstein que el Departamento de Justicia publicó para cumplir con una ley aprobada por el Congreso el año pasado.
La Comisión de Supervisión de la Cámara de Representantes citó a Maxwell el año pasado, y aunque sus abogados han dicho consistentemente a los legisladores que no responderá preguntas, el presidente de la cámara baja, el legislador republicano, James Comer, insistió en llevar a cabo la declaración.
Comer estuvo bajo presión para llevar a cabo la declaración mientras presionaba al comité para que hiciera cumplir las citaciones al expresidente Bill Clinton y a la exsecretaria de Estado, Hillary Clinton. Después de que Comer los amenazó con cargos de desacato al Congreso, ambos acordaron presentarse para declaraciones más tarde este mes.
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