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San José.— Mauricio Claver-Carone ganó ayer la presidencia del Banco Interamericano de Desarrollo (BID). Ejercerá el cargo a partir del próximo 1 de octubre y durante cinco años perseguido por la sombra del águila imperial de Estados Unidos y como pieza del anticastrismo y antichavismo más rancio de Florida.
Nacido en 1975 en Miami, capital del exilio cubano y bastión crucial del éxodo venezolano, de padre español y madre cubana, Claver-Carone se convirtió en el primer estadounidense en obtener la presidencia del BID, como candidato único impuesto por el gobierno del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, y por encima de candidaturas regionales.
Claver-Carone protagonizó un hecho crucial en la historia del BID, fundado en 1959 y principal músculo financiero de América Latina y el Caribe para combatir la pobreza y fomentar el crecimiento económico.
El triunfo del aspirante de Trump para un primer quinquenio con opción de reelegirse rompió un pacto “no escrito” en el BID desde 1959, cuando EU aceptó que la presidencia de ese organismo fuera siempre ejercida por un latinoamericano o un caribeño a cambio de que su sede esté en Washington y de que el vicepresidente fuera un estadounidense.
“No estamos en 1959”, comentó Claver-Carone el 11 de agosto pasado en una sesión de preguntas y respuestas por teléfono con medios de comunicación.
“Esta es una oportunidad mágica, una oportunidad única para profundizar los nexos, los sueños del panamericanismo que siempre se han hablado; tanto se ha hablado retóricamente y, sin embargo, nunca se ha visto”, alegó el abogado y empresario de 44 años que se sentará a una silla que únicamente fue ocupada por latinoamericanos desde que el pacto para crear el BID, suscrito en abril de 1959, entró en vigor en diciembre de ese mismo año.
El chileno Felipe Herrera la ocupó de 1960 a 1970; el mexicano Antonio Ortiz Mena, de 1970 a 1988; el uruguayo Enrique Iglesias, de 1988 a 2005, y el colombiano Luis Alberto Moreno, desde 2005.
“Estados Unidos es el segundo país hispanoparlante más grande del mundo. Solamente en México hay más personas que hablan español, ¿qué me hace a mí menos hispano que cualquier otra persona de la región? Somos norteamericanos, centroamericanos, sudamericanos y nuestros hermanos multilingües del Caribe, pero somos americanos”, añadió en alusión a los reclamos sobre su nacionalidad.
Con experiencia como asesor legal del Departamento del Tesoro de Estados Unidos y representante de Washington en el Fondo Monetario Internacional (FMI), Claver-Carone entró en 2016 al equipo de Trump para la transición con el gobierno del entonces presidente Barack Obama.
Trump le designó en 2018 como su asistente especial adjunto y director ejecutivo para el hemisferio occidental en el Consejo de Seguridad Nacional.
La candidatura para el BID de este férreo defensor de las más estrictas maniobras de Washing- ton, con su menú de sanciones y de asedio político generalizado en contra de los gobiernos de Cuba y de Venezuela fue presentada por Estados Unidos junto con Israel, El Salvador, Paraguay, Guyana y Haití.
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