De 2020 a la fecha, el Fideicomiso Centro Histórico (FCH) ha rehabilitado estructuralmente 13 templos y cuatro inmuebles ubicados en la zona patrimonial, catalogados como históricos por el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), los cuales fueron afectados por el sismo del 19 de septiembre de 2017, señaló la titular del Fideicomiso, Loredana Montes.
Indicó que para estas intervenciones el INAH ha destinado un total de 180 millones de pesos, recursos que han sido ejecutadas por el Fideicomiso del Centro Histórico.
Detalló que al ser construidos en la época virreinal han requerido una atención muy precisa con investigaciones previas y acompañamiento del INAH, para preservar lo mayor posible sus materiales originales.

“Firmamos un convenio con el INAH y hemos venido trabajando desde el año 2020. Ellos están interesados y nos buscan para que hagamos estas intervenciones porque tenemos una larga experiencia en rehabilitación y restauración de inmuebles históricos”, dijo.
En entrevista con EL UNIVERSAL, la funcionaria capitalina detalló que los templos que se han intervenido en una o más ocasiones e, incluso, algunos de ellos podrían volver a ser atendidos, son la Capilla de la Expiración, el Templo de San Pablo Apóstol, de Santa Catarina, de la Santísima Trinidad, de San Juan de Dios y de Santo Domingo.
Así como el de la Profesa, de la Soledad de la Santa Cruz, de San Lorenzo, de San Sebastián Atzacoalco, de Nuestra Señora de Loreto, de San Diego y de San Fernando.
Además de inmuebles como la Casa Talavera, Sociedad Mexicana de Geografía y Estadística, Antiguo Colegio de Cristo y el Palacio del Conde de Regla.
Loredana Montes comentó que, por parte de la FCH, la intervención de estos inmuebles es únicamente estructural para aquellos que son identificados por la Secretaría de Gestión Integral de Riesgos y Protección Civil (SGIRPC) con peligro de caerse derivado del sismo del 19 de septiembre del 2017.
“Es por estas afectaciones, a veces es difícil saber, puede ser una grieta que ya estaba y por el sismo se agravó o un templo que por falta de mantenimiento o humedad se deterioró y con lo que ocurrió el 19 de septiembre se profundizó más y hay que actuar. A veces las personas dicen, pero ¿qué le hicieron si está igual? Entonces uno puede responder: ‘pues es que ya no se va a caer’”, mencionó.
La titular del Fideicomiso del Centro Histórico señaló que las rehabilitaciones se llevan a cabo en coordinación con el INAH, con una investigación previa y con el mismo material con que fueron construidos, para no alterar su originalidad.
“No podemos modernizarlos. Respetamos la forma en que están hechos, incluso tratamos de respetar las fábricas, es decir, si algo está hecho de tezontle, se repone con tezontle. Si algo está hecho de cantera, se repara con cantera", precisó.
Detalló que, además de estos materiales, lo que más se utilizaba en esa época era mármol, viguería y yesería; mientras que no aceptan cemento, por ejemplo.
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Montes agregó que los dictámenes no corresponden al Instituto para la Seguridad de las Construcciones del Gobierno capitalino debido a que los mecanismos que ellos utilizan son de la época actual, y se trata de edificaciones históricas de hace 150 o 250 años.
“(El instituto) tiene una reglamentación que no resulta tan aplicable, puede ser en algunos, pero no es tan aplicable a los inmuebles históricos”, dijo.
Dijo que, aunque también requieren intervención de bienes muebles, fachada o pintura, no es algo que le corresponda al fideicomiso.
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