El pabellón de la galería Serpentine es uno de los escaparates de la arquitectura emergente más relevantes a nivel internacional, donde se han proyectado diseños de arquitectos que después serían reconocidos con el Premio Pritzker llamado el Nobel de la arquitectura), como Zaha Hadid, Diébedo Francis Kéré o Smiljan Radic. Ahora, en la edición 25 de este pabellón fue seleccionado LANZA Atelier, el segundo estudio de en participar, después de Frida Escobedo en 2018.

Integrado por Isabel Abascal (Madrid, 1984) y Alessandro Arienzo (Ciudad de México, 1987) y fundado en 2015 —su selección para el Pabellón coincidió con su 10º aniversario—, el estudio de arquitectura ubicado en la colonia San Miguel Chapultepec, en la, tiene como razón de ser “contribuir a la belleza del mundo”, una ambiciosa meta que para el dúo de arquitectos consiste en encontrar el balance y trabajar con lo justo y necesario, explica Arienzo.

“Me gusta mucho su honestidad y austeridad. A partir de muy poco logran hacer un discurso muy potente. Es algo ético en un tiempo en donde el exceso de materialidad y consumo nos rige a todos. Van de más a menos y con poco construyen mucho”, es como Ana Elena Mallet, especialista en diseño, describe al estudio con el que ha colaborado ya en varios proyectos.

Lanza Atelier, el estudio mexicano que diseña para la galería serpentine. Foto: Gabriel Pano El Universal
Lanza Atelier, el estudio mexicano que diseña para la galería serpentine. Foto: Gabriel Pano El Universal

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En lo que va de su trayectoria, LANZA Atelier ha creado muchos proyectos nacionales, como el Pabellón de en el Bosque de Chapultepec; casas privadas, como Casa Caracol en Cancún o Casa T, en la Ciudad de México, o una serie de baños públicos en Ecatepec.

También se ha especializado en el diseño de mobiliario, que este año exhibieron en la galería AGO Projects; y en el de museografía, en museos como el y el de Arte Contemporáneo de Monterrey. Pero ahora han dado un salto internacional con la museografía del pabellón de Kosovo en la Bienal de Venecia y el pabellón de la galería Serpentine, abierto hasta el 25 de octubre.

El proyecto

El nombre con el que Abascal y Arienzo bautizaron su pabellón es a serpentine; además de coincidir con el de la galería, también coincide con el elemento más característico de su diseño: un muro ondulado al que se refieren en inglés como crinkle-crankle wall.

La forma del pabellón es resultado del trazo del lote en el que debían trabajar, las paredes curvas se dan porque en Inglaterra la ley prohíbe construir a menos de un metro de las copas de los árboles. A la vez, el diseño es referencia a una técnica antigua inglesa para construir muros usando la menor cantidad posible de material.

“Tenemos la filosofía de qué es lo mínimo que debemos hacer para que todo se active. En lugar de añadir, entre menos hay que construir, es mejor en el mundo de hoy, más económico, más inteligente”, dice Arienzo.

Lanza Atelier, el estudio mexicano que diseña para la galería serpentine. Foto: Gabriel Pano El Universal
Lanza Atelier, el estudio mexicano que diseña para la galería serpentine. Foto: Gabriel Pano El Universal

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Para los arquitectos recurrir a una técnica del pasado es una forma de comunicar que se puede innovar a partir del conocimiento del pasado.

“El pabellón en concreto conecta pasado y futuro. Creo que nuestra visión del futuro está muy conectada al conocimiento de la sabiduría que venimos pasando de generación en generación. No quiero decir con eso que vamos a seguir haciendo las cosas como antes, sino que vamos a repensar, a innovar o a experimentar”, declara Abascal.

Otra estrella del diseño es el ladrillo rojo, es el primer pabellón en estos 25 años hecho sólo con tabique, pero no es que los arquitectos “estén casados” con este material, sino que concentrarse en uno sólo les permite ir más a fondo en su investigación y experimentación.

“Estamos muy impresionados por la arquitectura de LANZA y la capacidad que tienen para conectar con lo local y al mismo tiempo mantener su propio lenguaje”, dice en entrevista Hans Ulrich Obrist, director artístico de la Serpentine.

“La pared ondulada usa menos ladrillos que una pared recta, parece contraintuitivo, pero está probado y creo que ese es un punto clave de LANZA, el nunca desperdiciar recursos, creo que en términos de necesidad, sustentabilidad y reducción de la huella de carbono es muy importante para las nuevas generaciones esa forma responsable y distinta de manejar los recursos”, comenta Obrist.

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Arquitectura en tiempos difíciles

De un lado del muro hay una techumbre sostenida por bloques de tabiques, esta es traslúcida y no termina de encerrar el lugar como si se tratara de un interior. Del otro lado hay una banca de ladrillos con las mismas curvas de serpiente. Los arquitectos señalan que más que crear una separación, proponen un muro permeable, del que se pueda ver a través y además se sintiera como si las ondas abrazaran a la gente.

“Es muy lúdico, uno puede estar escondiéndose, es un muro que habla de encontrarse, de juntarse. Nadie se pone a pensar en cómo habitar, en cómo guardarse, en cómo protegerse, si no tiene esperanza de un futuro, y además de un futuro comunitario. No haces arquitectura si no tienes esperanza, para mí la arquitectura está eminentemente implementada a la idea de rendirse”, reflexiona Abascal.

El curador Obrist considera que el diseño de Abascal y Arienzo hace énfasis en el rol que tiene el diseño en la vida cotidiana y es por eso que ha logrado conectar con el público, que también con el diseño de mobiliario de LANZA se ha reunido para convivir en el día a día.

Lanza Atelier, el estudio mexicano que diseña para la galería serpentine. Foto: Gabriel Pano El Universal
Lanza Atelier, el estudio mexicano que diseña para la galería serpentine. Foto: Gabriel Pano El Universal

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“Es una arquitectura para todos. Crearon un sentimiento de unión en una era tan polarizada, es muy importante para los museos contribuir a esta unión y el pabellón de Lanza es una plataforma para hacerlo”, declara Obrist, quien agrega que la arquitectura que se está realizando en México es “increíblemente dinámica” —el curador también estuvo a cargo del Pabellón del Vaticano en la Bienal de Arte de Venecia 2026, donde pidió conservar el trabajo que la arquitecta mexicana Tatiana Bilbao presentó en la anterior bienal de arquitectura.

Para Mallet, la visión de LANZA por hacer una arquitectura enfocada en lo local, sostenible y comunitario es una propuesta muy personal de los arquitectos, en tiempos donde la arquitectura ha dejado de pretender ser monumental. “Creo que a partir del último Pritzker hay una nueva reflexión sobre que la arquitectura puede ser más íntima”, finaliza la especialista.

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