"Sé que hay muchas efemérides, pero esto es importante", afirma la periodista y escritora Adriana Malvido sobre el centenario del bailarín y coreógrafo Guillermo Arriaga y la importancia de rendirle más homenajes a una de las figuras centrales de la danza mexicana.

Autora de Zapata sin bigote. Andanzas de Guillermo Arriaga, el bailarín (Plaza y Janés, 2003), Malvido afirma: “Es triste que para las autoridades pase de noche el día exacto de la celebración del natalicio (Arriaga nació el 4 de julio de 1926). Espero que no suceda así porque él fue un maestro para muchas generaciones. Fue un hombre polifacético".

Un dato relevante es que Arriaga fue, por ejemplo, director del Departamento de Danza de Bellas Artes y director de la Compañía Nacional de Danza: "Toda su vida trabajó en Él decía que era su casa. Entonces, está el hecho de que su casa no organice algo el día que debería celebrarse porque tengo entendido que sí lo van a hacer después", lamenta Malvido y cuenta que compró boletos para ver la función del domingo de Revolución diamantina, de Gabriela Ortiz, “pensando en que el sábado seguramente habría algo para Guillermo Arriaga. Lo digo con el nudo en la garganta (...) Yo no sé si están muy distraídos y no lo recordaron. Me da una enorme tristeza porque habla de la desmemoria”.

Adriana Malvido
Adriana Malvido

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Pero Malvido, quien además es sobrina del bailarín, no desea que a sus palabras las marque la amargura: el nacimiento de Arriaga es un día de fiesta, dice. “Para nosotros, para la familia y mis hermanos, para mí y todos los que lo conocieron, el nacimiento de alguien como Guillermo Arriaga es una fiesta. Se habla de Zapata, su obra maestra, pero cuando revisas todo lo que hizo descubres que compuso canciones, dio clases, fundó el Centro de Investigación, Documentación y Archivo de la Danza (Cenidi Danza) ¿No es suficiente como para que se le celebre como merece en su día? Yo quisiera hacer una fiesta, festejar, y lo haremos a nuestra manera quienes lo conocimos. Pero el es donde él recibió el último homenaje y además siempre se refería a esta institución como su casa”.

La periodista piensa que se trató de una distracción, pero “no quiere decir que yo esté disculpando a nadie. No tiene justificación, en este caso, la distracción. Hay que estar atentos en resaltar lo que realmente nos ha hecho mejores”.

Actividades oficiales

Ayer, el INBAL envió por la tarde un boletín sobre las actividades que se realizarán, a través de la Coordinación Nacional de Danza, en el marco del centenario de Arriaga. Actividades que arrancarán el 7 de julio, al mediodía, con una mesa donde la investigadora Margarita Tortajada y los coreógrafos Carmen Correa y Rodrigo González le rendirán homenaje al bailarín en la Sala Manuel M. Ponce del Palacio de Bellas Artes.

Del 26 de agosto al 1 de septiembre se llevará a cabo el Premio Nacional de Danza Guillermo Arriaga, XLIII Concurso de Creación Coreográfica Contemporánea INBAL-UAM, “que este año forma parte de las actividades conmemorativas por el centenario del coreógrafo (...) Durante la etapa final del Premio INBAL-UAM, que se celebrará el martes 1 de septiembre en el Palacio de Bellas Artes, la Compañía Nacional de Danza presentará el remontaje de Zapata, una de las obras más emblemáticas de Guillermo Arriaga”, se lee en el comunicado. El Instituto publicará en noviembre un libro sobre el Premio Nacional de Danza Guillermo Arriaga, trabajo de investigación hecho por Tortajada.

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Un segundo boletín, enviado también ayer por la Secretaría de Cultura, complementa: el CENIDI Danza prepara junto a la Coordinación Nacional de Danza una exposición documental para septiembre, en el marco del Premio INBAL-UAM. E informa sobre la incorporación de su fondo al nuevo repositorio digital del INBAL.

Bailarín en la desmemoria: 100 años de Guillermo Arriaga
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Síntoma del abuso hacia los artistas

Destaca Malvido unas palabras de Arriaga que registró en Zapata sin bigote: “No tengo nada, pero la he pasado muy bien”. Hay gente que da todo sin recibir algo a cambio. Y él dio todo, explica la también autora de La Reina Roja: el secreto de los mayas en Palenque. “Dice mucho sobre la condición de los artistas que hacen las cosas por amor al arte, que no dejan de crear porque es parte de su manera de respirar en este mundo. Arriaga hablaba, por supuesto, de un legado material: dinero, seguro médico... Ha pasado tanto tiempo y los artistas siguen igual. Esto nos hace reflexionar sobre la desmemoria, pero también sobre el abuso hacia la vocación de los artistas que dan todo por nada, creo que nos debería sacudir un poco”.

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Un gran legado por recuperar

Hay un mundo más allá de Zapata, su obra más conocida; hay libros, cientos de coreografías y un vasto acervo que son la materia prima de un legado con el que artistas, funcionarios, promotores culturales y periodistas podrían trabajar.

Malvido menciona una obra del músico Eugenio Toussaint, a quien Arriaga siempre apoyó: Día de los muertos, que le comisionó el Ballet de Arizona e interpretó la Sinfónica de Phoenix —con textos de Bertha Hiriart, escenografía de Rafael Cauduro y coreografía de Michael Uthoff. “La pieza está dedicada a Guillermo Arriaga y aún está esperando que ojalá un día, de verdad, la ponga en escena alguien, una compañía de danza en México. Es una joya”.

Están también las canciones que Arriaga compuso —Camilo Sesto interpretó alguna. La difusión de esta vena, en su quehacer artístico, está pendiente. Así como los libros de poesía y cuento que publicó. Malvido recuerda que al bailarín le gustaban poetas como Miguel Hernández y Antonio Machado.

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El Seminario de Cultura Mexicano tuvo el acierto de editar sus cuentos, pero, entre los libros que dejó, Malvido resalta uno por su valor histórico y testimonial: La época de oro de la danza moderna mexicana, publicado en su momento por el Conaculta. “Tendría que reeditarse para los estudiantes o cualquier lector porque él era muy ameno y antisolemne. Tenía un sentido del humor, poético y desparpajado, que se agradecía a la hora de hablar de arte y danza”, afirma Malvido y adelanta que le gustaría proponer a Plaza & Janés una nueva edición de su Zapata sin bigote.

Y añade algo esencial: que Zapata se siga presentando continuamente. Y que, a la par, entre las 300 coreografías que hizo, su trabajo se recupere: “Habría que escarbar, muchas obras no se han vuelto a montar”, afirma y destaca cuatro: El sueño y la presencia, La balada mágica, Antesala y la Ceremonia de recepción del fuego olímpico en Teotihuacán. Una ceremonia insólita en las pirámides, que forma parte de la memoria y ojalá fuera difundida un poco más, señala.

El acervo que Arriaga donó al Cenidi Danza amplía las posibilidades. Las líneas de investigación que podrían trazarse con el fondo documental dan para una serie de conferencias, libros y mucho más, concluye Malvido. “Porque aborda varias épocas de y habla como artista, bailarín, escritor, compositor, funcionario y divulgador de la historia de la danza en México. El orden en el que registró todo es impresionante”.

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