Los Comités para la Defensa de la Nueva Escuela Mexicana y sus Libros de Texto Gratuitos (CODENEM), exigieron a la presidenta Claudia Sheinbaum emprender una “refundación” de la Secretaría de Educación Pública (SEP) y transformar de fondo el Sistema Educativo Nacional, al considerar que las políticas actuales representan una continuidad del modelo “neoliberal” y benefician a intereses empresariales y organismos internacionales.
En un posicionamiento difundido tras la marcha realizada el 15 de mayo, el colectivo acusó que la SEP “funciona como una maquinaria perfectamente engrasada para el beneficio de los grandes capitales”, pese a que su obligación constitucional es garantizar el derecho a la educación.
Los integrantes de CODENEM señalaron que decidieron movilizarse después de observar cómo, afirmaron, el titular de la SEP logró “alinear” a los 32 secretarios estatales de educación para beneficiar a la FIFA, en detrimento de la educación pública del país.

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Dentro de su pliego petitorio, demandaron una reingeniería total de la SEP, que implique modificar subsecretarías, direcciones generales, comisiones y reglamentos internos para colocar presupuestos y procesos “al servicio del pueblo”, además de prohibir la tercerización de funciones públicas y limitar la participación de la iniciativa privada y organismos internacionales en las políticas educativas.
Asimismo, pidieron recuperar la “soberanía educativa” y frenar la injerencia de organismos como la OCDE, UNESCO, Banco Mundial, UNICEF, FMI y del gobierno de Estados Unidos, así como de organizaciones civiles vinculadas con intereses empresariales nacionales y extranjeros.
El colectivo también exigió eliminar los “vestigios neoliberales” que, aseguró, aún prevalecen en el sistema educativo, entre ellos el modelo de educación dual en el nivel medio superior y el enfoque por competencias en universidades, al considerar que responden a una visión “enciclopédica, eurocéntrica y colonialista”.
En contraste, plantearon construir un modelo educativo basado en el humanismo mexicano, con una formación crítica, popular y emancipadora, donde la ciencia, la tecnología y las humanidades estén orientadas a combatir desigualdades y no al consumismo o al lucro económico.
CODENEM también demandó regular el cobro de colegiaturas, cuotas, uniformes y materiales escolares tanto en instituciones privadas como públicas, así como garantizar condiciones laborales dignas para docentes contratados por honorarios, incluyendo prestaciones, plazas definitivas, derecho a sindicalización y un sistema de jubilación “solidario y digno”.
En el documento, el colectivo criticó el “ejercicio vertical del poder” dentro de la burocracia educativa y pidió sustituirlo por relaciones horizontales basadas en la corresponsabilidad y redes solidarias entre docentes y comunidades escolares.
Además, solicitaron investigar y sancionar casos de abuso sexual, extorsión y violencia cometidos por funcionarios, líderes sindicales o docentes dentro de escuelas, oficinas gubernamentales y sedes sindicales, así como establecer mecanismos de reparación del daño y garantías de no repetición.
También exigieron prohibir que funcionarios o burócratas utilicen su poder para intimidar, violentar o destituir arbitrariamente a trabajadores subordinados.
El colectivo rechazó además las políticas de reconcentración escolar impulsadas en administraciones anteriores, particularmente durante la gestión del exsecretario Aurelio Nuño Mayer, y defendió la permanencia de escuelas con baja matrícula bajo la consigna: “Donde hay un alumno, debe haber un maestro”.
Finalmente, los comités pidieron al gobierno federal dejar de intervenir en la vida sindical y garantizar que las organizaciones gremiales operen bajo principios democráticos, además de asegurar salarios dignos, pago de horas extra, herramientas de trabajo suficientes y posibilidades de basificación para todos los trabajadores del Sistema Educativo Nacional.
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