Más Información

Trump critica negativa de Sheinbaum a ayuda de EU; "no debió rechazarla para deshacerse de los cárteles"

Hacienda aplica estímulo fiscal al diésel; impuesto baja 2.59 pesos por litro tras alza del combustible

¿Quiénes recibían pensiones doradas?; exfuncionarios de Luz y Fuerza, Pemex y CFE encabezan la lista con pagos millonarios

Actor José Ángel Bichir cae desde tercer nivel de edificio en CDMX; sufre fracturas y trauma abdominal

Monreal llama a PT y PVEM a apoyar Plan B electoral; recuerda firma de compromiso trilateral para apoyar "todas las iniciativas"

Continúa operativo de la Guardia Nacional contra taxis por aplicación en el AICM; usuarios usan servicio porque "es más barato"

Petróleo brent sube 2.67% y cierra en más de 103 dólares; es su semana más volátil en años por la guerra en Medio Oriente

Suplente de Sergio Mayer denuncia cierre de su oficina en San Lázaro; regreso del exgaribaldi aún no es oficial

En plena CDMX, aseguran vehículos "monstruo"; hay dos detenidos tras operativo en predio de Azcapotzalco
El presidente ruso Vladimir Putin heredó un modesto apartamento en el centro de Tel Aviv que el mandatario había regalado a quien fue su profesora de alemán siendo él un adolescente, Mina Yuditskaya Berliner, informó hoy el diario israelí Yediot Aharonot.
La Embajada rusa tomó posesión del piso en nombre del dignatario , asegura el periódico, que narra que Berliner fue maestra de Putin entre 1967 y 1968 en San Petersburgo.
Cinco años después hizo la aliá ("ascenso" en hebreo, como se denomina la emigración de un judío a Israel y su nacionalización), y perdió contacto con su alumno.
En 2005, Berliner descubrió que su exalumno, ya presidente de una de las naciones más poderosas del mundo, iba a visitar Israel, y se puso en contacto con los representantes diplomáticos, a los que dejó sus datos de contacto y dijo que le gustaría reencontrarse con él, junto a una delegación de veteranos rusos de la Segunda Guerra Mundial, que iban a encontrarse con él.
La Embajada la invitó al evento, tras el cual, la profesora se tomó un té en privado con Putin, quien le presentó al entonces presidente israelí Moshe Katsav, quién la preguntó si el dirigente ruso era un buen estudiante, según una entrevista en 2014 de este mismo medio.
Tras esta reunión, Berliner comenzó a recibir regalos, incluyendo un reloj y la biografía de Putin, hasta que una empleada del Gobierno ruso se presentó en su puerta y la llevó a ver dos pisos en el centro de Tel Aviv.
El primero, un amplio y lujoso apartamento en la moderna calle Shenkin y el segundo, uno de una habitación no lejos de allí. "Le dije que tenía que estar cerca de la parada de autobús, del médico y del mercado", matizó Berliner, que optó por el segundo.
De acuerdo con el rotativo, cuando la profesora falleció el pasado mes de diciembre, la Embajada rusa envió un representante para asistir a la ceremonia fúnebre y ayudar con los costes.
En su testamento, Berliner había dejado por escrito sus deseos de devolverle a Putin la modesta casa de la que había hecho su hogar.
lsm
Más Información
Noticias según tus intereses
ViveUSA
[Publicidad]














