Más Información

Sheinbaum critica a oposición por visita de Díaz Ayuso; todavía piensan que México inició cuando llegó Hernán Cortés, dice

VIDEO Así fue la agresión física contra Delia Aurora Hernández, candidata de Morena en San Pedro, Coahuila; acusan al PRI-UDC

CNDH pide a la SEP revisar recorte al calendario escolar; medida traslada el problema a las familias, advierte

México brilla en China: Sebastián García logra oro histórico en arco compuesto del Serial World Archery

Adelantar fin de clases profundizaría rezago educativo: IMCO; alertan de efectos económicos y sociales

Reportan más de 100 enfermos con norovirus en un crucero que zarpó de Florida; virus causa gastroenteritis aguda

Juez absuelve a 9 marinos ligados a desaparición forzada de 4 personas en Nuevo Laredo; salen de prisión tras 5 años

Marina asegura embarcación con 26 bultos de presunta cocaína frente a costas de Guerrero; hay dos extranjeros detenidos
Washington.— La jueza Amy Coney Barrett, nominada para la Corte Suprema por el presidente de EU, Donald Trump, encajó ayer los golpes de los senadores demócratas sin perder la compostura y sin ofrecer siquiera una pista acerca de cómo fallará en casos tan importantes relacionados con el aborto o el futuro del Obamacare.
“Los jueces no pueden levantarse un día y decir: tengo una agenda, me gustan las armas, odio las armas; me gusta el aborto, odio el aborto. Y simplemente andar por ahí como una reina e imponer su voluntad al mundo”, dijo con cierta ironía Barrett durante el segundo día de audiencias en el Comité Judicial del Senado.
Barrett, católica, de 48 años y madre de siete hijos, enfatizó que “no se ha comprometido” con la Casa Blanca a fallar de ninguna forma en polémicos casos, como el de la reforma sanitaria del expresidente Barack Obama que evaluará la Corte en las próximas semanas. “No soy hostil” al Obamacare, dijo Barrett a los senadores.
La senadora Dianne Feinstein, de 87 años y que durante su vida ha roto varias barreras de género, preguntó repetidamente a Barrett sobre sus ideas acerca del caso “Roe v. Wade” del Tribunal Supremo que legalizó el aborto en 1973 y le recordó lo que ocurría cuando ese procedimiento era ilegal en EU. Barret rechazó expresar su visión acerca del caso y dijo que no dará “un pulgar hacia arriba o hacia abajo” para respaldar o rechazar ningún asunto, incluido el aborto. En varias ocasiones, la magistrada insistió en que será perfectamente capaz de separar sus decisiones judiciales de su religión.
El objetivo de los republicanos es desacreditar a los demócratas. Los republicanos quieren confirmar a Barrett en el pleno del Senado el 22 de octubre, por lo que podría vestir la toga antes de las elecciones.
Más Información
Noticias según tus intereses
ViveUSA
[Publicidad]















