Washington. Un ciudadano estadounidense fue condenado este martes a 100 años de prisión por el intento de asesinato de un agente de policía durante un asalto perpetrado en julio de 2025 contra una instalación del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) en Alvarado, Texas.
Se trata del primer juicio impulsado por el gobierno del presidente Donald Trump contra ciudadanos estadounidenses por cargos de terrorismo doméstico en relación con Antifa, un movimiento e ideología de izquierda que la administración republicana presenta como un grupo organizado.
El caso está relacionado con una protesta a las afueras de un centro de detención de ICE a las afueras de Dallas, que escaló y terminó con un tiroteo en el que un oficial de policía resultó herido.

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El condenado es Benjamin Hanil Song, que fue sentenciado hoy junto a otros siete cómplices que recibieron penas de prisión que oscilan entre los 30 y los 70 años.
El juicio se presentaba como una prueba clave de la capacidad del gobierno republicano para probar que el movimiento Antifa (abreviatura de antifascista) constituye, como han defendido, un problema de "terrorismo doméstico".
La defensa de los acusados, por su parte, sostenía que los cargos eran un intento de la administración de Trump por criminalizar el derecho a la protesta y a la libertad de expresión.
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El juez federal de distrito Reed O’Connor, uno de los dos magistrados del proceso, declaró que lo ocurrido no fue una protesta sino “un asalto a la democracia”.
“La necesidad de disuadir este tipo de conducta es alta”, indicó O’Connor.
Funcionarios federales elogiaron este martes las condenas como parte de los esfuerzos gubernamentales para desmantelar grupos organizados que cometen actos de violencia política en nombre de Antifa, según publicó la prensa estadounidense.
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Familiares de los sentenciados criticaron, en cambio, la dureza de la decisión.
Philip Hayes, el abogado de Song, sostuvo fuera del tribunal que no es cierto que los procesados sean extremistas.
“Nuestro problema con este caso siempre ha sido que esto no es un grupo de terroristas. Esto es un grupo de chicos y jóvenes adultos que de verdad tienen un gran corazón y realmente querían que se escuchara su voz. Nunca se pretendió que nadie resultara herido. Nunca se pretendió que hubiera disparos", aseguró.