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El presidente de Colombia, Gustavo Petro, acusó que el “jefe” de la guerrilla colombiana del Ejército de Liberación Nacional (ELN) es el Cártel de Sinaloa, y lamentó la violencia que sacude la región de Catatumbo.
Durante la inauguración, el viernes, del Complejo Científico para la Investigación de las Ciencias de la Salud de la Universidad Industrial de Santander, en la ciudad de Bucaramanga, Petro afirmó que “los dueños” del ELN, que de acuerdo con InSight Crime es la última insurgencia activa en Colombia, y una de las organizaciones criminales más poderosas de América Latina, “no son comandantes colombianos, son los que compran la cocaína de origen mexicano”.
Acto seguido, el mandatario afirmó que “el Cártel de Sinaloa es el jefe actual del ELN. Carteles mexicanos y extranjeros para matar a sus propios hermanos, como sucede en el Catatumbo. Los colores rojo y negro de esas estructuras ya no significan libertad o muerte, sino sangre, sangre y sangre”.
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Petro lamentó que “los jóvenes son reclutados para matar a sus propios hermanos a cambio de dinero”.
La revolución, afirmó el jefe de Estado colombiano, “no puede ser muerte. La revolución no puede ser traqueteo y narcotráfico porque la revolución tiene que ser dignidad”.
Por ello, defendió la educación como “la mejor herramienta para evitar que los jóvenes se vayan por el camino de coger un fusil y la delincuencia”.
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El gobierno de Colombia lidera una ofensiva militar contra los rebeldes en la frontera con Venezuela desde mediados de enero, tras una sangrienta arremetida del grupo armado contra la población civil y miembros de una estructura escindida de las extintas Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC).
La ola violenta deja al menos 53 muertos confirmados, ocho desaparecidos y más de 50 mil desplazados.
El epicentro de la violencia fue una región limítrofe conocida como el Catatumbo, que alberga algunas de las zonas del país con mayor concentración de cultivos de hoja de coca, base para la fabricación de cocaína, según la ONU.
Colombia es el principal país productor de esa droga en el mundo y desde hace al menos una década se conocen los vínculos entre sus grupos armados con el cártel internacional de Sinaloa, fundado por "El Chapo", quien purga prisión perpetua en Estados Unidos.
La organización atraviesa un proceso de desfragmentación tras la captura en julio de 2024 de su cofundador, Ismael "El Mayo" Zambada, un vacío de poder que desató una guerra entre dos facciones del grupo que han dejado desde mediados del año pasado unos 750 asesinatos y casi 900 desaparecidos en el noroeste de México.
En enero, el concejal de Bogotá Julián Sastoque hizo público un informe policial de 2023 según el cual la guerrilla de origen guevarista, fundada hace 60 años, y otras organizaciones armadas de Colombia "están entablando alianzas criminales internacionales y negociando" con el cártel de Sinaloa "a través del intercambio de clorhidrato de cocaína por armamento especializado".
Desde 2022, el ELN mantenía mesas de negociaciones de paz con el gobierno de Petro, pero la ola de violencia en el Catatumbo motivó al mandatario a suspender los diálogos y desplegar a más de 10 mil soldados en la zona, donde ya se han registrado los primeros combates.
Con información de AFP
aov/mgm
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