Por considerar que el proyecto de ampliación del Puerto de Manzanillo en el vaso II del sistema lagunar de Cuyutlán provocaría "impactos ambientales no evaluados" la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat) frenó el proyecto presentado por la Administración del Sistema Portuario Nacional que también ha provocado la oposición de pescadores, salineros y ambientalistas.
La Dirección General de Impacto y Riesgo Ambiental (DGIRA) de la dependencia federal emitió una resolución en la que determina que las modificaciones presentadas al proyecto “Desarrollo del Puerto Nuevo Manzanillo en el Vaso II de la Laguna de Cuyutlán” rebasan el alcance del estudio original sobre el impacto ambiental de la mega obra, por lo que no es posible continuar con el trámite iniciado en agosto de 2025 y ordenó su conclusión para archivarlo.
La DGIRA tomó en cuenta que la Asipona presentó una alternativa para reconfigurar el puerto y reducir con ello las afectaciones al manglar y el impacto directo sobre las islas Cocodrilo I y II, sin embargo, advirtió que esos cambios implican la redistribución integral del puerto, lo que generaría nuevas obras, dragados y el uso de superficies no contempladas en el proyecto original que provocarían alteraciones hidrodinámicas y el trasvase de sedimentos en el sistema lagunar.

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Estas alteraciones afectarían de manera acumulativa los cuatro vasos que conforman la laguna y el daño podría llegar a ser permanente e irreversible.
Además, la Semarnat indicó que incluso con las modificaciones presentadas por la Asipona, el proyecto contempla la remoción de manglares, ecosistema protegido por la legislación ambiental nacional.
También señaló que durante la operación del puerto en este sistema lagunar se prevén cambios en la calidad del agua, situación que afectaría a algunas especies y ocasionaría pérdida de la funcionalidad ecológica en el largo plazo.
La Semarnat consideró que el proyecto también pone en riesgo especies marinas y costeras de la región, además de que no hay garantía de que los contaminantes no se dispersen a los vasos III y IV donde se desarrollan actividades pesqueras y salineras.
Así, la DGIRA informó que si la Asipona quiere continuar con el proyecto deberá presentar una nueva Manifestación de Impacto Ambiental en su modalidad regional, integrando todas las modificaciones propuestas y los estudios ambientales actualizados.
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