Atlixco.—“Bienvenido a la familia, que Dios acompañe tu caminar y que tu fe sea grande”, fue con estas palabras y con espinas “aventadas” a los brazos, que los integrantes de los Engrillados de este Pueblo Mágico le dieron la bienvenida a los jóvenes que este año se integrarán a la procesión con motivo de la celebración de Semana Santa.
De acuerdo con Alicia Garcés Guzmán, coordinadora del grupo de Atlixco, esta procesión representa una tradición de más de 110 años, la cual inició por el señor José Muñoz Arismendi, quien comentaba que era azotado por el demonio por haber tomado algo que no le pertenecía.
Después, como acto de arrepentimiento, se acercó a la iglesia y pidió perdón realizando un acto penitencial para sentirse salvado, en el cual cargaba cadenas, se colocaba espinas y posteriormente, con el rostro cubierto, daba vueltas dentro del exconvento de San Francisco.

Esta situación lo hizo durante varios años, hasta que la comunidad adoptó su penitencia como una forma de redención y se fue modificando hasta que empezó a ser parte de la Semana Santa.
Este año serán 35 hombres, entre jóvenes y señores, quienes el próximo Viernes Santo realizarán este acto de fe en donde durante aproximadamente dos horas y media estarán caminando bajo los rayos del sol con la cara tapada, cargando pesadas cadenas, además, se insertarán espinas de huizache [un arbusto] en sus brazos y piernas, y portarán una corona de espinas, como forma de purificación de pecados o agradecimiento a Dios.
Durante la caminata, los Engrillados van en todo momento con el rostro tapado y van acompañados con una o dos personas que los van guiando. Para esta procesión, los participantes se preparan meses antes tanto de forma espiritual como mental y físicamente.
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“Nosotros nos estuvimos reuniendo cada domingo por las mañanas para ponernos de acuerdo con los preparativos para este Viernes Santo, así como un poco de evangelización para los integrantes.
“También tuvieron una reunión con el padre para reiterarles de alguna manera el sentido por el cual se lleva a cabo esta procesión, que lo hagan con el debido respeto para manifestar su fe en Jesucristo”, comentó Alicia Garcés.
Después de la procesión, los integrantes del grupo se reúnen para celebrar los Santos Oficios.
“A la gente le pido que no se queden con lo que es solamente el viacrucis, sino que también seamos partícipes de lo que son los Santos Oficios, recordar que en ese día no hay celebración como tal, se lee la Pasión de nuestro Señor Jesucristo, se nos permite adorar como único día a la Santa Cruz y al término de la adoración, lo que es la comunión”, mencionó la coordinadora.
Las espinas de huizache que los fieles llevan “clavadas” en los brazos y piernas fueron recolectadas días antes en el municipio poblano de Atzitzihuacán y es ahí al “aventarles” las espinas que se les da la bienvenida a los nuevos integrantes de la procesión.
José Eduardo, quien lleva ocho años siendo parte de los Engrillados, dijo que esto lo hace por su fe, por seguir a Dios y por tradición familiar. “Mi papá empezó con esta tradición, después le seguí yo y ahora también mi hermano”.
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Debido al cambio climático, la tala e incendios forestales que se han presentado en los últimos años, muchos integrantes de los Engrillados siembran el huizache [de donde sacan las espinas que utilizan durante la procesión] en sus casas, otros tienen que irlas a buscar a diferentes municipios, para así poderlas tener listas para el Viernes Santo.
Alicia Garcés platicó que esta procesión se hace con respeto y cuidado y es la formación espiritual la que los mueve para ofrecer un acto de fe.
“Sabemos que Cristo fue el único que padeció por nosotros y que se entregó en una cruz para el perdón de nuestros pecados, pero ellos lo hacen con todo respeto, el debido cuidado, esfuerzo y sacrificio. Cristo cargó su cruz y su corona de espinas.
“Lo que ellos hacen no es nada comparado con lo que él vivió, pero ellos entregan su mortificación, su esfuerzo y sacrificio para venir a propiciar esa fe”, mencionó.
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