María Cristina Castañeda, madre de Adela Yazmín Solís Castañeda, acudió a la secundaria Federal número 1 donde estudiaba su hija para pegar volantes con el rostro de su hija. Después recorrió el último camino que hizo Adela Yazmín cuando desapareció, hasta llegar a la parada de autobús en la calle Hidalgo del Centro de Torreón, el último lugar donde fue vista su hija, un 2 de junio de 2005, hace 21 años.
Fue en esa parada, a las afueras de la tienda Soriana, donde este 2 de junio la madre buscadora extendió retratos, lonas y carteles con la imagen de su hija, con la esperanza de que alguien, alguna persona, después de 21 años, haya visto algo de la desaparición de Adela Yazmín.
“Tengo la esperanza de que la gente pueda decir algo, que se le ablande el corazón y quieran hablar”, dijo la madre, quien estuvo acompañada por su otra hija, así como por personal de la fiscalía de Coahuila, la Comisión Estatal de Búsqueda, la Comisión Estatal de Derechos Humanos y la Comisión Ejecutiva de Atención a Víctimas.

Lee también Vuelca tractocamión en carretera de Oaxaca; pobladores rapiñan pollos vivos
María Cristina contó que son 21 años de tristeza, de dolor, de angustia y de lucha. Aseguró que no se detendrá hasta que encuentre a su hija.
“Ya no busco culpables, sólo quiero saber dónde está mi hija, dónde la dejaron, quién se la llevó. Con una llamada anónima sería más que suficiente, yo iría por ella, iría a buscarla. Esta angustia y dolor me está acabando. Me caigo y me levanto, pero tengo que seguir en lucha”, contó la madre.
Recordó que Adela Yazmín tomaba un camión a las afueras de la secundaria y en el Centro de Torreón tomaba otro que la dejaba cerca de su casa. “De aquí se la llevaron, esperando su camión”, sostuvo la madre.
La madre buscadora mencionó que el dolor que siente no se lo desea a nadie; un dolor que va a acabando con la vida, dijo. “De no saber si come, si tiene frío, si está viva”.
A sus 60 años, la señora María Cristina platicó que lo que la mantiene de pie es Dios, su hija y su nieto. “Son los que me han hecho fuertes”, comentó. A pesar de enfermedades que le han complicado la búsqueda, aseguró que Dios es tan grande que la mantiene de pie. “Me levantaré hasta que encuentre a mi hija”, recalcó.
Sobre las investigaciones de la desaparición de su hija, contó que el caso está tanto en la fiscalía estatal como federal, y ha sido el ministerio público federal quien le ha referido que probablemente la desaparición de su hija se deba a un asunto de trata de personas. “Se sigue esa línea”, dijo la madre. Sin embargo, afirmó que hay pocos avances en las investigaciones.
Durante el plantón de la madre buscadora, transeúntes en general se detenían a mirar las imágenes, algunos tomaban fotografías o videos, pero nadie se acercó a la madre. Para la señora Castañeda, se trata también de un acto para recordar que su hija está desaparecida, que desapareció en ese lugar, a las afueras de Soriana, en una parada de autobús, hace 21 años.
LL
sin interrupciones.
sin límites.