Porque el mundo de la frontera en EU y México es algo más que violencia y tristeza como se ha empeñado en mostrarlo el cine, ha surgido un nuevo largo documental que revisa la lucha libre en esa región y que está comenzando corrida festivalera.

"Quiero ver sangre", dirigido por Ramiro Medina Flores, acaba de ganar el premio a Mejor Película en el festival de Cine al Margen y se apresta para saltar desde la cuerda en otros de Chihuahua y San Luis Potosí, al tiempo que busca estreno comercial.

Sangre Chicana, uno de los gladiadores más conocidos del pancracio, al igual que otros como Tritón, salen dando sus testimonios.

“Soy originario de la frontera de los dos Laredos y justo está ubicada la historia en esa región que tiene una resonancia muy particular y con cosas potentes como la lucha libre a la que me tocó ver desde los tres años, por ahí del 86’, o sea desde el siglo pasado (risas) y a la misma edad vi cine, así que fue juntar las dos cosas que más amo”, comenta el realizador.

“Las dos son artes y expresiones humanas que siempre me han maravillado, desde hace años dejé de vivir ahí y ahora busco generar historias para darle visibilidad a la frontera más allá de lo que se piensa y se ve tradicionalmente”, agrega.

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"Quiero ver sangre" es una película independiente y autogestiva, cuyo equipo de producción apenas era de una decena de integrantes.

Se viene a sumar a un aparente renacimiento del cine alusivo a la lucha libre que se está dando en los últimos años, como ha sido con la ficción "El Halcón", con Iais Guerrero, de la que se espera una trilogía y el documental "Demonios en el ring", ahora en posproducción.

De acuerdo con el libro "¡Quiero ver sangre!, Historia ilustrada del cine de luchadores", realizado por José Xavier Navar, Rafael Aviña y el propio Criollo, se registran más de 200 producciones de luchadores en la cinematografía nacional desde 1938, cuando algunos tuvieron breve aparición en "Padre de más de cuatro".

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El rodaje de "Quiero ver sangre" inició en 2015 y, como buena producción independiente esta bajo el sello de We Are Not Zombies Films, fue terminada una década después.

“Es un retrato coral y toma muchas voces. Creo que sí hay un renacer en el cine de luchadores, hay arte alternativo, enciclopedias, exhibiciones, el que la WWE haya comprado a la Triple A (empresa mexicana de lucha libre) da resonancia a todo eso”, considera Medina Flores.

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