Realizar compras en línea es una actividad cotidiana que para muchos adultos da ventajas sobre el comercio tradicional, entre ellas la comodidad, el ahorro de tiempo y la posibilidad de comparar precios desde cualquier lugar las 24 horas.
Sin embargo, pese al crecimiento y modernización de las transacciones por internet, no están exentas de riesgos. Las estafas bancarias se convierten en un foco de alerta para quienes pagan en línea, por lo que mantenerse atento es clave para evitar caer en fraudes.

El 74 por ciento de los adultos en México ya compran por internet, señala la agencia asesora de pagos global Payments and Commerce Market Intelligence (PCMI). Al mismo tiempo, las estafas bancarias por internet han aumentado un 84 por ciento desde el año 2024, según datos de Unico, la primera red colectiva contra el fraude en México.
Este tipo de prácticas ilegales afectan particularmente a sectores como casinos, finanzas y venta minorista, detectando que, en temporadas de alto consumo, la vulnerabilidad es aún mayor.
Cifras de la Asociación de Venta Online (AMVO) señalan que categorías como supermercados y bienes sufrieron un 129 por ciento de incremento en estafas durante la temporada del Buen Fin en 2024, mientras que lujo subió un 30, moda un 21 y belleza un 10 por ciento, por lo que es importante reconocer las señales de alerta para prevenir afectaciones derivadas de estafas.
Banco Azteca constantemente concientiza a sus clientes que el fraude online es uno de los delitos cibernéticos más usados para obtener beneficios económicos mediante el uso de sitios web, correos o dispositivos tecnológicos.
Un modo de operar muy utilizado por los estafadores es ganar confianza a partir de métodos ilegales para luego robar información confidencial especialmente contraseñas, números de tarjetas o datos personales.
Actualmente, los tipos de fraudes más frecuentes que enfrentan los clientes bancarios en México son el robo de identidad financiera y la manipulación de aplicaciones bancarias. Sobre el también llamado phishing, señala Banco Azteca, los estafadores obtienen información personal a través de redes sociales o filtraciones de datos para abrir cuentas o solicitar créditos.
Por otro lado, los fraudes cibernéticos más sofisticados incluyen la creación de aplicaciones idénticas a las de bancos legítimos. Al descargarlas, se accede a toda la información financiera cargada bajo el usuario afectado, mientras se usa una plataforma insegura sin sospechar.
La seguridad bancaria inicia con el usuario, al ser precavido y contar con la información necesaria para evitar estafas al realizar compras en línea. El sitio Prevención de fraudes | Banco Azteca proporciona información y tips para evitar caer en los fraudes más comunes. Además, los clientes cuentan con herramientas en la App como la “Bóveda” o el “Apagado de tarjeta” para obtener un mayor nivel de seguridad y proteger su dinero.
Verificar que la app de banca móvil sea la original cuando se descargue, es el primer paso con el que los usuarios pueden asegurar sus cuentas. Además, al realizar una compra en línea es importante evitar el uso de redes públicas.
Sugiere la institución bancaria, siempre realizar este tipo de compras desde casa y en un equipo propio, así mismo comprobar que los sitios web a los que se acceda inicien con https:// www. y contengan el ícono de candado cerrado a un lado, indicando que es una página segura.
Banco Azteca proporciona también, otros consejos clave para mantener las cuentas bancarias seguras de estafas:
Las estafas bancarias no se limitan a tácticas sin contacto con los usuarios. Uno de los métodos más comunes es el uso de llamadas y mensajes fraudulentos, en los cuales se intenta hacer pensar a los usuarios que se trata de un asesor del banco.
Generalmente en esta táctica, los estafadores comentan a los clientes en tono de urgencia que su “dinero está en riesgo” y debe moverlo para “blindar o resguardar su cuenta”. Es en este momento que a los usuarios se les presiona para dar de alta una cuenta, hacer envíos de dinero o proporcionar datos confidenciales como: el código token, el número de tarjeta, CVV, NIP o la contraseña de su aplicación.
Otra forma de estafa es mediante mensajes de texto o WhatsApp. En esta modalidad, a los usuarios se les “notifica” sobre supuestas compras o movimientos no reconocidos e incluso alertas de supuestos problemas en las aplicaciones bancarias.
El objetivo es el mismo que en el caso de las llamadas: hacer presión para que se descargue una aplicación que promete brindar ayuda o soporte a distancia, compartir datos confidenciales o incluso escanear códigos QR, que conducen a vulnerar la cuenta del cliente y realizar la estafa.
Banco Azteca recomienda nunca compartir datos sensibles con nadie, ni siquiera con el personal bancario, ya que informan “jamás pedirán esa información por correo o teléfono.” Además, si bien recibir una llamada o mensaje así puede causar estrés o miedo, es importante conservar la calma antes de actuar.
Los fraudes bancarios pueden ocurrir de muchas maneras. Desde comprar en línea hasta llamadas, mensajes y visitas falsas del personal bancario, una estafa puede ser identificada por los usuarios si son precavidos.
Banco Azteca da ejemplos cotidianos en su sitio web sobre cómo actuar frente a un posible fraude, recomendando a sus clientes Ponerse Atentos y enfrentar a los estafadores desde el conocimiento.
Si recibe mensajes sospechosos, se aconseja:
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