El alza de impuestos para bebidas y otros productos, que entró en vigor en este año, se suma al estancamiento económico, a la inflación persistente, a las extorsiones, aumento de energéticos, clima y caída de remesas, lo que debilita el poder adquisitivo de las familias, dijo el presidente de la Alianza Nacional de Pequeños Comerciantes (Anpec), Cuauhtémoc Rivera.
Explicó que los aumentos no fueron graduales sino que fueron alzas significativas que no solamente afectaron a bebidas saborizadas, con aumentos de uno a 8 pesos o a cigarros, con incrementos de entre 15 y 22 pesos, sino que se dio una “cascada de alzas de precios en otros segmentos como tortillas, panificación, lácteos, embutidos, abarrotes, limpieza y aseo personal, es decir, prácticamente en todos los segmentos de consumo.
Comentó que “el efecto final es claro, menos dinero circulando en los hogares, márgenes de utilidad reducidos en los pequeños comercios y una pérdida constante de negocios y empleos. El 2026 arranca cuesta arriba y se perfila como un año complejo, marcado además por la incertidumbre en la renegociación del T-MEC (Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá) y el llamado del sector empresarial a preservar un acuerdo libre de aranceles”.

ANPEC reiteró que la cuesta de enero no es producto del azar, sino de decisiones económicas que profundizaron la presión sobre el consumo y el comercio formal.
Añadió que urge replantear el rumbo para evitar que la llamada cuesta de enero se prolongue todo el año y debilite la economía familiar y al pequeño comercio.
El líder de la organización señaló que el entorno actual está marcado por estancamiento productivo y un crecimiento prácticamente inexistente en 2025. El Banco de México estimó un avance del PIB cercano a 0.3%, reflejo de una economía debilitada y sin impulso real en producción ni consumo.
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Comentó que los datos del Seguro Social muestran que se registró la peor pérdida de patrones en casi 30 años con la pérdida de 41 mil patrones en los últimos dos años, 24 mil solo en 2025. Añadió que ello confirma la precarización del consumo, márgenes reducidos y cierres de negocios
Agregó que hay otros factores que agravan la crisis: como la extorsión y cobro de piso que se convirtió en una carga permanente para toda la cadena productiva, encareciendo costos y frenando inversión.
Está también el gas natural que subió 19 % en 2025 y podría duplicarse en 2026; gasolina y diésel aumentaron entre 25 y 32 centavos por litro desde el 1 de enero. A lo que se suma el clima, los desastres naturales y la caída de remesas de 6% en el 2025.
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