La firma, que se hizo hoy, del acuerdo para ordenar la producción y comercialización del maíz blanco muestra un cambio en la política agrícola, porque se retomarán mecanismos como las coberturas de precios y los seguros climáticos, dijo Grupo Consultor de Mercados Agrícolas (GCMA).
Explicó que se retoma “mecanismos orientados a brindar certidumbre de ingreso y rentabilidad al productor de maíz” lo que podría reducir la volatilidad del sector agrícola.
Sin embargo, hay algunos retos que se deben considerar como el garantizar que el “precio justo” realmente asegure rentabilidad para los productores en un entorno de alta volatilidad.

Asimismo, se debe lograr un funcionamiento transparente y eficiente de las mesas de negociación entre productores, compradores y autoridades; consolidar un sistema efectivo de contratación anticipada que otorgue certidumbre comercial a ambas partes, alcanzar reducciones reales en los costos de producción mediante compras consolidadas de insumos.
Así como implementar de forma eficiente los mecanismos de administración de riesgos por parte de Hacienda, especialmente frente a variaciones de precios, clima y tipo de cambio.
En un comunicado dijo que el nuevo esquema tiene como finalidad garantizar precios justos al productor, otorgar certidumbre en la comercialización y mejorar la planeación de las cosechas nacionales de maíz blanco.
Además de que plantea un esquema de precio justo que alcanzará a 61 mil productores en entidades clave como Jalisco, Guanajuato, Michoacán, Tlaxcala, Campeche y Sinaloa, en donde hay un volumen comercial de granos por 7 millones de toneladas.
Explicó que a los pequeños productores, aquellos con menos de cinco hectáreas, se les ofrecerán precios de garantía a través del programa de Alimentación para el Bienestar.
Lee también Sin maíz no hay país… pero México cada vez importa más
Agregó que uno de los componentes centrales del modelo será la instalación de mesas de trabajo entre los distintos actores del sector para establecer los mecanismos de compras anticipadas de cosechas para los ciclos Primavera-Verano 2026 y Otoño-Invierno 2026/2027.
El programa considera que los acuerdos deberán concretarse al menos 45 días antes del inicio de las siembras, bajo esquemas regionales considerados justos, con el propósito de asegurar la comercialización del grano nacional y evitar su desplazamiento frente a importaciones.
Afirmó que es importante considerar que este planteamiento es un giro a la política agrícola al recuperarse mecanismos anteriormente utilizados.
desa
sin interrupciones.
sin límites.