Con la llegada del invierno, muchos dueños se preguntan si es conveniente ante el riesgo de resfriados o enfermedades.

De acuerdo con el sitio especializado Pharmadiet Veterinaria, el baño sigue siendo una actividad necesaria, siempre que se realice con precauciones y siguiendo algunas recomendaciones claves para evitar cambios bruscos de temperatura.

Perro y baño. Fuente: Pixabay
Perro y baño. Fuente: Pixabay

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Consejos esenciales para bañar a tu perro en invierno

Durante los meses fríos, el baño continúa siendo parte fundamental de la higiene del , aunque debe adaptarse a las condiciones climáticas. Los especialistas coinciden en que la frecuencia puede disminuir y la duración debe ser más corta.

La recomendación principal consiste en realizar el baño dentro de casa (para evitar corrientes de aire) y preparar el espacio con antelación para que mantenga una temperatura estable y agradable.

El agua templada es indispensable. Los veterinarios señalan que la temperatura ideal para el perro es muy similar a la que usaría un adulto al ducharse, es decir, alrededor de 37 grados. El agua fría puede causar molestias e incluso hipotermia, mientras que el agua demasiado caliente podría irritar la piel. Por ello, se sugiere verificar la temperatura con la mano antes de iniciar el baño.

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Una vez que el perro esté completamente mojado, es fundamental secarlo con toallas tibias. Eliminar el exceso de humedad en áreas como la cabeza, el pecho y el cuello previene la aparición de hongos y complicaciones respiratorias.

El uso de secador también es válido, siempre que el aire sea templado y la distancia prudente para evitar quemaduras. Los expertos recomiendan bañar al perro durante las horas más cálidas del día y evitar la noche, ya que las temperaturas descienden con rapidez y dificultan el secado.

Perro y baño. Fuente: Pixabay
Perro y baño. Fuente: Pixabay

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Preparación adecuada y alternativas al baño completo

Antes de comenzar, es importante tener todos los artículos necesarios a la mano (champú para perros, toallas absorbentes y, si se requiere, un secador).

Cepillar al perro antes del baño facilita el proceso, elimina nudos y reduce el tiempo de secado. Además, elegir una habitación sin corrientes de aire permitirá que el animal se mantenga cómodo y relajado.

Si el clima es extremadamente frío o el perro no requiere un baño profundo, existen alternativas seguras que ayudan a mantener su higiene.

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Entre ellas se encuentran las toallas húmedas especiales para mascotas y los champús en seco, que permiten limpiar zonas específicas sin exponer al perro al agua. Estas opciones son útiles para limpiar patas, abdomen o áreas con suciedad acumulada.

Los especialistas también recuerdan que no todos los perros toleran igual el frío. Las razas pequeñas, los cachorros y los animales con pelaje corto suelen ser más sensibles, mientras que las razas nórdicas y los perros con pelo denso tienen mayor resistencia. En todos los casos, es recomendable adaptar la rutina de baño a sus características.

En caso de que el dueño prefiera una atención profesional, los servicios de estética canina ofrecen baños con técnicas y productos adecuados para cada tipo de pelaje, además de un secado completo que evita riesgos asociados al clima.

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