[Publicidad]
En una edición de Con los de Casa, David Aponte, Director General Editorial de EL UNIVERSAL, conversó con el especialista en seguridad David Saucedo y Rodrigo Meneses Reyes, profesor e investigador del CIDE, sobre el despojo de propiedades en México, sus niveles de impunidad y el uso de inmuebles por parte de grupos delictivos.
Meneses Reyes explicó que el despojo no es un fenómeno reciente, de acuerdo con investigaciones, desde 2009 se registran alrededor de 3 mil 500 casos al año únicamente en la Ciudad de México, lo que representa más de 60 mil despojos acumulados en 15 años.
Saucedo señaló que el delito se ha presentado en distintas regiones del país y que, con el tiempo, los grupos criminales han encontrado en las propiedades despojadas una herramienta para fortalecer sus operaciones.
“Los primeros casos documentados de despojo se dieron entre los propios grupos criminales. Cuando un grupo criminal entra a un territorio rival y extermina, somete a un grupo contrario, normalmente se da la táctica de botín”, explicó Saucedo.
Lee también Detienen a ocho por posible despojo de inmueble en GAM; intentaban desalojar a inquilina y cambiar chapas
Inmuebles despojados terminan como infraestructura criminal
Meneses Reyes advirtió que una de las principales preocupaciones es que los inmuebles arrebatados a sus propietarios terminen incorporados a la infraestructura de la delincuencia organizada.
[Publicidad]
“Una vez que las propiedades se toman están siendo muy rentables”, señaló, al explicar que en algunas regiones son utilizadas “como bodegas, como centros estratégicos para guardar un sin número de mercancías ilegales”.
Saucedo agregó que el despojo también puede apoyarse en redes de corrupción para darle una apariencia legal a las operaciones. Entre las prácticas identificadas se encuentran contratos de compraventa simulados y la intervención de notarios o abogados.
Lee también La cosecha del despojo
[Publicidad]
“Los propietarios legítimos de los ranchos, de los locales comerciales, de las naves industriales firmaran como si hubieran recibido un pago por una supuesta venta que en realidad era un despojo de alguna propiedad”, detalló.
Sólo 1% llega a sentencia y 2% recupera su patrimonio
La impunidad constituye otro de los principales obstáculos para combatir este delito. De acuerdo con las cifras expuestas durante la entrevista, de los alrededor de 60 mil casos registrados en la Ciudad de México, apenas 7% tiene una persona detenida y sólo 1% llega a una sentencia.
Por otro lado, la recuperación de los inmuebles también es mínima, registrando apenas 2% de las víctimas habría logrado regresar a sus propiedades o recuperar su patrimonio.
[Publicidad]
“Estamos hablando de 60 mil delitos, solo en el 2% de esos casos las personas han logrado regresar a sus propiedades o retornar sus propiedades a su patrimonio”, señaló Meneses Reyes.
Lee también Detienen a dos por presunto despojo en la colonia Narvarte; cambiaron cerradura de una vivienda
Ante este panorama, los especialistas consideraron insuficiente una estrategia basada únicamente en aumentar las penas. Propusieron revisar los expedientes existentes, identificar qué casos continúan abiertos y determinar cuántas propiedades pueden ser recuperadas.
[Publicidad]
Así, el combate al despojo tendría que atender no sólo la pérdida del patrimonio de las víctimas, sino también el papel que estos inmuebles pueden desempeñar como activos e infraestructura de grupos criminales.
Únete a nuestro canal ¡EL UNIVERSAL ya está en Whatsapp!, desde tu dispositivo móvil entérate de las noticias más relevantes del día, artículos de opinión, entretenimiento, tendencias y más.
aov/bmc
[Publicidad]
[Publicidad]
Más información

Universal Deportes
Chivas cierra su participación en la Leagues Cup con victoria sobre Seattle Sounders

Universal Deportes
Toluca derrota con autoridad al FC Dallas y clasifica a los cuartos de final de la Leagues Cup

Cultura
Taibo II reconoce que está en una campaña de "reinformación" contra los "medios pinches"

Metrópoli
Cae en EU Octavio Cortés; es acusado de golpear a recepcionista del hotel Park Life Paradox en Santa Fe







