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En medio de un centenar de sus seguidores, que le echaron la clásica “Noroña es pueblo”, el desaire del coordinador de Morena, Adán Augusto López, y arropado sólo por tres senadoras oficialistas, Gerardo Fernández Noroña se convirtió en el primer expresidente en la historia del Senado mexicano en realizar una ceremonia para autodevelar su retrato oficial.
Con la presencia de sólo tres de sus 86 compañeros senadores de las bancadas de la 4T, fue develado el retrato al óleo que a partir de ahora quedará en la Galería de Presidentes del Senado de la República.
En una inusual ceremonia, realizada en el patio central de la vieja casona de Xicoténcatl, antigua sede de la Cámara Alta, el legislador morenista aseguró que presidir la Mesa Directiva es una “prenda de orgullo” que llevará en su vida “pase lo que pase”.
El presidente de la Junta de Coordinación Política (Jucopo) y líder de Morena en el Senado, Adán Augusto López Hernández, desairó la invitación de Fernández Noroña, quien había confirmado su asistencia y en la víspera había anunciado que en la ceremonia se escucharían tres discursos: el suyo, el de su coordinador parlamentario y el de la actual presidenta de la Mesa Directiva, Laura Itzel Castillo Juárez.
El acto se retrasó cerca de media hora debido a que se esperaba la llegada del presidente de la Jucopo, quien finalmente no llegó. No solamente fue notable la ausencia de López Hernández, sino de la inmensa mayoría de los senadores de Morena y sus aliados del Partido Verde y el Partido del Trabajo, que Fernández Noroña trató de justificar con el argumento de que “estas son fechas muy difíciles”.
Quienes sí acudieron fueron su pareja Emma, quien junto con Fernández Noroña recién regresaron de sus vacaciones por Italia y que fue parte de la agresión a un joven mexicano que los saludó en las calles de Roma.
También asistieron sus hijos y hermanos, entre otros familiares, del expresidente del Senado, además de algunos simpatizantes que le aplaudieron y echaron porras durante su discurso y luego aprovecharon para el clásico besamanos y las selfies del recuerdo con el “senador del pueblo” que viaja en clase premier, que es dueño de una finca en Tepoztlán y que utiliza camionetas de 2 millones de pesos.
“No somos acarreadas”, reviraron dos señoras que no se cansaban de echar porras al senador cuando se les pedía que guardaran silencio.
En su mensaje ante las senadoras morenistas Laura Itzel Castillo, Verónica Camino Farjat y Mariela Gutiérrez Escandón, únicas legisladoras que lo acompañaron, Fernández Noroña aseguró que nunca soñó con ser senador de la República y mucho menos presidente del órgano legislativo, lo que fue posible, dijo, gracias al apoyo de los grupos parlamentarios de la 4T.
“Pase lo que pase, yo sé que siendo un hijo del pueblo tuve el honor de presidir la Mesa Directiva de la Cámara de Senadores y que eso no hubiese sido posible sin el pueblo de México y sin nuestro movimiento, que está abriendo grandes avenidas para que las hijas y los hijos del pueblo tengamos responsabilidades públicas de primerísimo nivel”, dijo.
Al hablar de su pintura, lamentó que vaya a estar junto a una “bola de malvivientes del PRI y el PAN” que lo antecedieron en el cargo, aunque celebró que estén también los retratos de compañeros de primera, “de Martí Batres para acá”.
Unidad de la 4T
Fernández Noroña remarcó la importancia de la unidad del movimiento de la Cuarta Transformación y advirtió que los mexicanos no aceptamos la injerencia de ninguna potencia, en alusión a las amenazas del presidente de Estados Unidos, Donald Trump.
“Larga vida a la unión de Morena, PT, Verde; larga vida a nuestro movimiento y larga vida a las décadas que vamos a gobernar este país independiente, libre y soberano, porque, que se oiga bien y se oiga lejos, en México manda el pueblo de México y nadie más. No aceptamos ninguna injerencia de ninguna potencia, por poderosa que sea”, subrayó el legislador.
En entrevista posterior, Fernández Noroña informó que su retrato, pintado por la artista Aurora Argüello Gutiérrez, tuvo un costo de 32 mil pesos, que calificó como “muy razonable” y “tres veces menos que otros retratos” como los de Pablo Escudero y Manlio Fabio Beltrones, expresidentes de la Junta de Coordinación Política, por los que aseguró que el Senado pagó 100 mil pesos por cada uno.
Poco antes de develar el retrato, la presidenta del Senado, Laura Itzel Castillo, recordó que comparte con Fernández Noroña orígenes remotos en la izquierda mexicana.
“Estamos aquí representando a esta Mesa Directiva, honrando el trabajo de un compañero luchador social. Y por eso quiero recordar que, desde el Partido Mexicano de los Trabajadores, de donde yo provengo, uno de los temas era independencia económica, soberanía nacional y revolución, y ahora yo lo he cambiado por independencia económica, soberanía nacional y Cuarta Transformación”, apuntó.
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