Asociaciones civiles, ciudadanos y migrantes realizaron la Jornada Nacional de Acción y Rendición de Cuentas en el Monumento a la Revolución, alcaldía Cuauhtémoc, Ciudad de México, para exigir justicia por las 80 personas asesinadas por elementos del Servicio de Control de Inmigración y Aduanas (ICE, por sus siglas en inglés).
Las y los asistentes llevaban cartulinas con leyendas como "Aquí nadie quiso irse, quien se fue sueña con volver ¡vivo!", "Migrar para vivir, no para ser asesinados", "Nadie es ilegal en tierra robada", "Trump es un pedófilo, misógino, racista y asesino de migrantes", entre otras.
Además, colocaron fotos de los migrantes fallecidos en el piso y difundieron información a través de folletos.

Algunos participantes fueron el Instituto para las Democrats Abroad, Colectivo Fuerza Comunitaria, Compas Beyond Border, Comunidad en Retorno, Conexión Migrante, Gringo Tax, Mujeres en Migración A.C., Otros Dreams en Acción, Red Nacional de Jornaleros, Somos Migrantes, etcétera.
El pasado 13 de julio, el embajador de México en Estados Unidos, Roberto Lazzeri, presentó 20 denuncias ante fiscalías de condados y estatales de este último país por la muerte de 17 connacionales bajo custodia o en operativos del Servicio de Control de Inmigración y Aduanas.
De acuerdo con la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE), ocho fueron presentadas antes fiscalías estatales y 12 en las jurisdicciones donde ocurrieron los hechos: Arizona, California, Florida, Georgia, Illinois, Louisiana, Missouri y Texas.
Los casos más recientes de migrantes muertos en Estados Unidos a manos de miembros del ICE son los del colombiano Joan Sebastián Durán Guerrero y Lorenzo Salgado Araujo.
El primero era un joven de 26 años de edad originario de Colombia, al cual un agente le disparó en Maine, EU, el 13 de julio. De acuerdo con su padre, Omar Durán, contaba con permiso de trabajo, lo hacía en una veterinaria y después entregaba paquetes.
"Trabajaba duro para mantener a su esposa y a su hija de 3 años. Solo pedimos justicia para su familia. Fue duro ver a su esposa sentada ahí, llorando y gritando", comentó un vecino de nombre Nelson Elías.
Cinco días después, la exesposa del agente que disparó con Durán Guerrero, llamado David Brouillette, dijo que era abusivo, y jamás debió portar una placa y un arma de fuego.
La embajada de Colombia en Estados Unidos y el presidente colombiano, Gustavo Petro, lamentaron el asesinato de Joan Sebastián, pidieron al Departamento de Seguridad Nacional esclarecer su deceso y exigieron justicia.
El segundo caso ocurrió en Texas el pasado 7 de julio de 2026, cuando un elementos del Servicio de Control de Inmigración y Aduanas le disparó a Salgado Araujo, procedente de México y habitante de Estados Unidos desde hace 35 años, acción que causó su fallecimiento.
Según uno de sus hijos, de nombre Ronaldo Salgado, su papá trabajaba en el sector de la construcción para mantener a su madre, a sus dos hermanos y a él.
El alcalde de Houston, John Withmire, prometió a llevar a cabo una investigación "independiente y transparente", a pesar de que el gobierno estadounidense tenía la evidencia en su poder.
Sus hijos acudieron al Congreso norteamericano el 24 de julio para pedir justicia. "¿Cuántos más de nuestros padres tienen que morir?, ¿cuántos niños más deben esperar una respuesta?", cuestionó uno de ellos a los presentes.
Con información de Karla Guerrero y Agencias
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