Desde hace cuatro años, la activista Lizbet Granados Roldán asiste a foros internacionales para dar seguimiento a las negociaciones del Convenio de Diversidad Biológica (CDB) de la ONU, así como del Protocolo de Cartagena y el Protocolo de Nagoya, pues la joven busca que las mujeres y jóvenes de México formen parte de las decisiones ambientales que protejan a la .

Actualmente, fue nominada por la Red Global de Jóvenes por la Biodiversidad (GYBN, por sus siglas en inglés), para representar a las juventudes mexicanas durante el Diálogo de Kunming sobre el progreso colectivo en la aplicación del Marco Mundial de Biodiversidad de Kunming-Montreal, el cual se llevará a cabo del 7 al 9 de septiembre en China.

“Vamos a hablar sobre qué ha hecho México en temas de , pero a partir de proyectos impulsados por juventudes. Es un diálogo, pero también vamos a buscar actores clave que ayuden a que, a mi regreso, podamos seguir impulsando los proyectos de biodiversidad, no sólo en México, sino en otros países de Latinoamérica y el Caribe”, explica.

Lee también

Sin embargo, para hacer este proyecto posible, la joven consultora ambiental y médica veterinaria busca financiamiento y aportes que le ayuden a solventar los vuelos a China, los cuales rondan en 40 mil pesos y, en caso de no llegar a la meta, regresará los donativos porque su objetivo es claro: asistir y probar que el ambientalismo no se trata de una cuota.

“Y para entender cuál es la responsabilidad de cada uno y dejemos de ver que la naturaleza solamente toma importancia cuando le afecta al humano, sino vernos realmente como parte de un ecosistema”, menciona.

[Publicidad]

La también estudiante de Comunicación en la Universidad Rosario Castellanos busca conservar especies y los ecosistemas que habitan, por lo que gestiona proyectos ambientales y genera conciencia del impacto de las acciones del humano en hábitats naturales. “Era algo que me cuestioné durante mucho tiempo: ¿realmente estoy impactando? Y empecé a investigar, porque de mi formación como veterinaria realmente no me enseñaron el impacto ambiental.

Lee también

“Empecé a tomar cursos y de repente llegué al área de cambio climático, y después me metí al área de biodiversidad y fue cuando empecé a ir a eventos internacionales”.

[Publicidad]

Así, la joven universitaria participó en la Conferencia de las Naciones Unidas sobre Biodiversidad (COP16) en 2024 desde la ciudad de Cali, en Colombia, la cual tuvo especial énfasis en acuerdos de reconocimiento a comunidades indígenas y afrodescendientes.

Con el tiempo, también fue representante de un grupo de mujeres y líder de incidencias en materia de salud y biodiversidad.

Lee también

[Publicidad]

Asimismo, ha coordinado y llevado la comunicación de eventos y foros, además de participar en conferencias y en la COP15 en Montreal, Canadá, en 2022. En su paso por países como Brasil, Panamá, Italia, Colombia y Canadá, la activista ha generado un impacto positivo en las juventudes y ha inspirado a otras mujeres a alzar la voz por el medio ambiente.

Su mayor sueño es ser negociadora oficial de México, aperturar espacios para grupos prioritarios y hacer que nuevas generaciones se sumen al cuidado de la biodiversidad: “No es fácil, es complicado y yo lo he aprendido con la marcha y todavía lo sigo aprendiendo, y estaré super dispuesta a aprender, descubrir y observar”, concluye.

¡EL UNIVERSAL ya está en Whatsapp!, desde tu dispositivo móvil entérate de las noticias más relevantes del día, artículos de opinión, entretenimiento, tendencias y más.

[Publicidad]

TEMAS RELACIONADOS

Google News

[Publicidad]