La luna de miel se terminó para el equipo americano y los tiempos de entregar resultados reales se acortaron para la escudería que arribó esta temporada al Gran Circo. Cadillac llegó a la primera mitad de la temporada sin un rumbo claro: el ritmo en carrera no mejora, los tiempo de calificación tampoco y varios componentes (desde los frenos hasta la suspensión y la aerodinámica) simplemente no rinden lo que deberían, sin dejar de lado la evolución de Aston Martin. Así que tuvo que venir la guillotina al líder del proyecto para traer a una cara conocida en el paddock, el polaco Marcin Budkowski que tiene en su currículum con Prost, Ferrari, McLaren, Alpine Renault y la FIA.
El equipo debutante sabía que ascender en la parrilla iba a ser un camino largo, pero la gran mejora en tiempos respecto de la punta —gracias al trabajo de Sergio Pérez— les dio para ilusionarse con sumar al menos un punto antes del parón de verano. Y lo tuvieron en carrera con el décimo lugar de Checo en Mónaco, pero una sanción se los quitó. Sin embargo, Cadillac no ha encontrado hasta el momento un “norte” que los decante en la dirección correcta.
Graeme Lowdon dejó de ser entonces el líder que la escudería necesitaba. El empresario británico ha sabido armar equipos prácticamente de cero, como lo hizo con Manor para convertirlo en Virgin Racing y el mismo Cadillac, donde puso gente de experiencia en todas las áreas.
Pero una cosa es montar estructuras y otra es hacer que trabajen de manera “aceitada” al ritmo que un equipo de Fórmula 1 necesita, y si bien se sabía que su trabajo iba a ser transicional, el momento de Cadillac demandaba alguien con experiencia. En medio del parón de verano, el CEO del equipo, Dan Towriss, apuró el proceso para traer a Budkowski, quien ya estará en el garaje del equipo en el GP de Países Bajos y tendrá que verse su mano lo más pronto posible. Que Cadillac termine el año con puntos significará que su dirección está surtiendo efecto.
En medio de todo, los rumores de una posible migración de Checo Pérez a Williams no cesan, y el mismo CEO de Cadillac las ha alimentado diciendo que si bien está muy contento con el de Jalisco y Valtteri Bottas “es Fórmula Uno y las cosas pueden cambiar”, aunque se dijo confiando en que el número 11 cumpla su contrato hasta 2027.
Pero Budkowski, por su lado, ha comentado la necesidad de contar con un piloto joven que aprenda de otro experimentado, elogiando al mexicano y subrayando que Checo ha venido presionando “mucho” a los ingenieros, algo que se espera de un piloto proveniente de Red Bull.
Pérez deberá analizar cómo se cuadra el entorno los próximos meses, evaluar si Cadillac podrá ir en la dirección correcta o si deba mirar a otros equipos, aprovechando ahora que su valor en el mercado ha subido. La segunda mitad de la temporada estará caliente para el equipo de General Motors.
@jorgedialogante

