Para proteger los bosques de oyamel, encino y pino de los talamontes, la Guardia Nacional (GN) implementa operativos en las zonas montañosas del Estado de México.
El frío del invierno en la serranía del Estado de México no impide que por lo menos una veintena de efectivos de la corporación recorran las faldas del Iztaccíhuatl y del Popocatépetl para erradicar la tala clandestina de estos ejemplares.
Los patrullajes los llevan a cabo en vehículos oficiales hasta donde les es posible accesar. Cuando el terreno lo impide, continúan el recorrido pie a tierra abriéndose paso entre senderos y brechas en búsqueda de indicios que alerten sobre la presencia de personas que cometen los delitos forestales.

“Los recorridos consisten en ingresar a la serranía con los vehículos hasta donde es posible y después realizar recorridos a pie tratando de identificar la áreas donde se ha estado detectando mayor deforestación”, explicó el capitán segundo de la Guardia Nacional, Claudio Arcos.
Agregó: “observamos el paso de vehículos sobre brechas que no están constituidas o que no llevan a algún pueblo o algún lugar habitado, pero que sí ingresan a esta área”.
En el Parque Nacional Izta-Popo, perfectamente equipados, los elementos de la Guardia Nacional están atentos para disuadir a las personas que extraen madera de manera clandestina en la serranía de los municipios mexiquenses de Amecameca, Ecatzingo y Tlalmanalco.
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Estas células que despliega la Guardia Nacional, capacitadas en materia de derecho ambiental, actuación policial, derechos humanos y uso de la fuerza, tienen por lo menos seis años patrullando para erradicar los delitos ambientales; sin embargo, desde hace un año han intensificado su presencia con operativos en coordinación con Protección y Manejo de Bosques, con la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat) y con la policía estatal y federal.
“Ha disminuido la incidencia gracias a que nosotros hacemos actividades de disuasión, como en el caso de estos recorridos que son constantes, y pues eso logra que la población o las personas que se dedican a ese tipo de actividades ilícitas se detengan”, agregó el capitán Claudio Arcos.
Gracias a estas acciones han logrado desmantelar aserraderos clandestinos, aunque hasta el momento sin detenciones en flagrancia; sin embargo, de acuerdo con la misma Guardia Nacional, su presencia constante, en conjunto con autoridades ambientales, estatales y federales, ha contribuido a la disminución de actividades ilícitas en los bosques mexiquenses.
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