Con una trayectoria política de varias décadas, siempre en la izquierda, en la que ha sido asambleísta, diputada federal y delegada en Coyoacán, entre otros cargos, Laura Itzel Castillo es desde septiembre de 2025 la presidenta del Senado de la República, a donde llegó a “poner orden” en los debates del pleno.
La morenista sabe que su papel de conducir los debates en la Cámara Alta de manera imparcial y con apego a la legalidad es fundamental este 2026.
Desde esa posición de máxima responsabilidad en la Cámara Alta presidirá los debates sobre temas fundamentales como la reforma electoral, la jornada laboral de 40 horas, los posicionamientos que el Senado deba asumir de cara a la revisión del T-MEC y las presiones que hay de Estados Unidos hacia nuestro país.
“Es muy importante y realmente me siento muy honrada de estar al frente de este órgano legislativo, considero que es de una alta responsabilidad, la más grande que he tenido en mi vida, y por tanto para mí es fundamental estar a la altura que se requiere para la legislación en nuestro país”, subraya.
Sobre la reforma electoral que enviará la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo en los próximos días, afirma que siempre ha dicho que es el plato fuerte del nuevo periodo ordinario de sesiones, “porque seguramente habrá un debate profundo e intenso, y es el reto que yo tengo para esta presidencia del Senado”.
Nacida en el seno de una familia encabezada por el ingeniero Heberto Castillo, luchador social y preso político en 1968, la senadora recuerda que desde sus primeros años de vida tuvo contacto con la política y de la mano de su padre conoció a activistas históricos como el líder ferrocarrilero Demetrio Vallejo.
“Yo provengo de una familia de izquierda, con un luchador social que tuvo que padecer la cárcel, la represión. Esta fue, puedo decir, una etapa muy difícil, una etapa muy dolorosa también para la familia, pero como dicen por ahí, así se templó el acero”, asegura en entrevista con EL UNIVERSAL.
La legisladora de Morena nos recibe en su oficina de la Mesa Directiva del Senado, donde se respira sobriedad y orden.
Un ramo de orquídeas color lila adorna su escritorio, mientras que una réplica del Ángel de la Independencia destaca sobre su librero.
Laura Itzel Castillo afirma que “desde siempre” se interesó por la política y recuerda una anécdota de su infancia.
“Cuando era niña, tenía cuatro años, acompañamos a mi papá a un recorrido por la República para el Movimiento de Liberación Nacional, y mientras mi mamá y nosotros, éramos cuatro, dormitábamos en el coche —tres hombres y su servidora— mi mamá contaba las cabecitas: una, dos, tres, cuatro, porque ya era muy tarde y muy cansado por un recorrido en un Volkswagen color pistache, y entonces faltó una cabecita. Era yo, y mandó a mi hermano a buscarme. Y cuando regresó, mi hermano le dijo que yo estaba ahí en el mitin con campesinos en una enramada.
“‘Pues dile que venga para acá’. ‘No, está sentada ahí en las piernas de mi papá’. ‘Dile que venga para acá’, insistió. Y ya llegué y me dijo ‘¿qué estás haciendo ahí?, tú no entiendes nada de lo que se está diciendo, tú tienes que estar aquí’. ‘¡Cómo no!, sí entiendo’, respondí. ‘A ver, ¿qué estaban diciendo?’. Le dije: ‘Mi papá estaba hablando de los calzones’. Mi mamá se rió y dijo, ‘¡ay, tu papá siempre tan pornográfico!’.
“Ya cuando llega mi papá, le dice: ‘Oye, ¿cómo que estabas hablando de los calzones? ¿Qué estabas diciendo? Mi papá se rió: ‘Yo dije que para esta lucha nos teníamos que fajar muy bien los calzones’. Y es que eran los calzones de manta que traían los campesinos en esa enramada. Mi hermano, que tenía siete años, le dijo, ‘es que a mi hermana sí le gusta la política’.
“Es algo que siempre comentaban y que les da mucha risa. Puedo decir que ahí nació mi interés por la política”, señala.
En la antigua Asamblea Legislativa del Distrito Federal, Laura Itzel Castillo logró, pese a la resistencia de los varones, una mayor participación política de las mujeres y pugnó por la equidad de género en los órganos legislativos.

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Destaca que ahora en la Comisión Permanente “fuimos puras mujeres las que integramos la Mesa Directiva de todas las bancadas, y una mujer preside la Cámara de Diputados, el Senado, el INE, el Tribunal, la Fiscalía [General de la República] y también el Banco de México, y tenemos una Presidenta de la República”.
Subraya la importancia de la reforma al reglamento interno del Congreso para denominar a sus órganos como Cámara de Senadoras y Senadores, y Cámara de Diputadas y Diputados, “porque como ha dicho la presidenta Claudia Sheinbaum, lo que no se nombra no existe, y aquí quiero decir que ¡vaya que existimos!”.
Laura Itzel Castillo dice que le gustaría que su presidencia del Senado fuera recordada por poner orden en las sesiones.
“Una de las cosas que he considerado fundamental dentro de la presidencia que me ha tocado encabezar es que exista orden, que los debates se lleven a cabo de la mejor manera posible. Siempre he dicho que se tiene que elevar el nivel de discusión, que debemos ser más civilizados, porque sabemos que tenemos posiciones muy diferentes, pero que estas posiciones se pueden expresar siempre y cuando haya respeto, y podemos decir las cosas más fuertes.
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“Sin embargo, esto tiene que ser de manera adecuada, porque yo siempre he planteado que la política es un vehículo civilizatorio y tenemos que demostrar que somos civilizados, y que por eso estamos aquí y que podemos parlar, porque estamos hablando de un parlamento”, advierte.
“Creo que lo importante es que haya respeto y yo no renuncio a mi posición de izquierda, porque tengo una trayectoria. Puedo decir que nací dentro de la izquierda, dentro de la oposición, y yo he sabido ser oposición y desde la izquierda de donde yo provengo; porque no hay una sola izquierda, somos muchas izquierdas y muchos pensamientos, no hay un pensamiento único.
“Y una de las características de la izquierda ha sido hasta el sectarismo, porque es una de las cuestiones que a veces sucede, que tenemos debates muy fuertes y tenemos posiciones también distintas.
“La izquierda de la que yo provengo es una que siempre ha luchado por el nacionalismo, por el respeto que debe haber dentro de lo que es la discusión y dentro de la manifestación de ideas, es decir, siempre planteamos que debería haber una transición por la vía de las urnas, mientras se planteaba que ésta debería de ser también a través de las armas, como han sido revoluciones en el mundo, para que haya justicia social”, señala.
La senadora morenista revela que tiene un pasatiempo muy particular: “Cuando era adolescente empecé a coleccionar pines y mi papá traía pines de sus viajes que hacía por el mundo dentro de la lucha de la izquierda. Tenía reuniones diferentes de las organizaciones latinoamericanas, incluso conoció directamente y trabajó con [el expresidente de Chile] Salvador Allende y con muchos otros líderes a nivel internacional, y cuando llegaba me daba sus pines.
“Ahora sí que mi hobby o mi vicio es mi colección de pines, tengo más de 500, los sigo coleccionando, sobre todo de México y de los partidos en los que he militado, que finalmente ha sido el mismo partido que se ha transformado, porque vengo del PMT, pasé al PRD, por lo que fue la fusión PMS-PRD, y al Movimiento de Regeneración Nacional (Morena), que recoge los postulados del PMT”.
Como presidenta del Senado, a diferencia de su antecesor, reconoce la importancia de los medios de comunicación para informar a la sociedad sobre las actividades que realiza la Cámara Alta.
“Me parece a mí muy importante poder mantener esta relación con los medios de comunicación y con compañeros periodistas que siempre son profesionales y que seamos profesionales todos en lo que hacemos. Ese es mi compromiso también y que seguiré trabajando con energía por la transformación de este país, por la independencia económica y la soberanía, ese es mi compromiso”, asegura.
Laura Itzel Castillo descarta buscar la Jefatura de Gobierno de la Ciudad de México cuando concluya su periodo de seis años como senadora, pero se ve en el futuro en responsabilidades relacionadas con los temas que más le interesan: el petróleo y la vivienda.
“Yo me visualizo estando aquí en el Senado hasta que concluya como senadora, y mi interés siempre han sido los asuntos de carácter energético, lo relativo al petróleo, a la transición energética, a la electricidad. Ahí es donde veo mi participación, o las cuestiones relativas a vivienda, que también ha sido uno de los temas que yo he manejado”, concluye.
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