El Gobierno de Irán, a través de la Embajada iraní en México, condenó el presunto ataque militar de Estados Unidos a una boda de civiles en el puerto de Kuhestak, en el condado de Sirik, estado sureño de Hormozgán.
Mediante un comunicado, la Embajada asegura que el ataque perpetrado por EU dejó 70 víctimas, entre muertos y heridos, "una ceremonia que debía ser símbolo de alegría, esperanza y el comienzo de una vida en pareja se convirtió, en cuestión de instantes, en una escena de muerte, sangre y dolor.".
La declaración de Irán expresó que la mayoría de los afectados fueron menores de edad y mujeres.

Afirmó que el ataque militar estadounidense "no puede considerarse un acontecimiento accidental ni un asunto exclusivamente militar. Es evidente que el ataque fue deliberado".
Además, aseguró que todos los actos cometidos por la administración de Donald Trump constituyen una violación los principios fundamentales del derecho internacional, de la Carta de las Naciones Unidas y de las normas del derecho internacional humanitario.
"Atacar a civiles y bienes de carácter civil, bajo cualquier denominación y con cualquier justificación, es un acto ilegal y constituye un crimen de guerra".
La República Islámica de Irán repudió las acciones que Estados Unidos ha cometido contra la "independencia, soberanía nacional e integridad territorial" de la nación.
En el comunicado el Gobierno iraní exhortó a periodistas y medios de comunicación mexicanos a informar sobre la catástrofe "con independencia, conciencia profesional y compromiso con la verdad".
"Ignorar el dolor de las víctimas o justificar ataques ilegales con base en consideraciones políticas contribuye a normalizar la violencia y a repetir este tipo de tragedias.".
También realizó un llamado a la Organización de las Naciones Unidas (ONU), particularmente al Consejo de Seguridad y al Secretario General António Guterres para que "cumplan con sus responsabilidades jurídicas y morales".
Finalmente, la Embajada afirmó que no busca la guerra ni expandir la inseguridad en la región. Sin embargo, detalló que el país no se callara " ante la agresión, la matanza de civiles y la violación de su soberanía nacional.".
"Una boda nunca debe convertirse en un campo de guerra. Los niños no deben ser víctimas de cálculos políticos y militares.".
Un ataque con proyectiles estadounidenses contra una vivienda en la provincia iraní de Hormozgán dejó cuatro personas muertas, entre ellas un niño de cuatro años, durante la celebración de una boda.
El hecho ocurrió la noche del martes 1 de septiembre, en la localidad de Kuhestak, en el sur de Irán. De acuerdo con las autoridades, otras 68 personas resultaron heridas, de las cuales 50 tuvieron que ser trasladadas a hospitales para recibir atención médica.
El Gobierno iraní condenó el ataque y acusó a Estados Unidos de cometer “crímenes de guerra”. El Ministerio de Exteriores de Irán afirmó que la ofensiva representa una violación grave del derecho internacional y comparó el episodio con otros ataques registrados durante el último año y medio.
Posteriormente, según Teherán los bombardeos dejaron un total de 19 muertos, entre ellos siete miembros de las fuerzas armadas y también civiles, uno de los balances más elevados de los últimos meses.
El Pentágono mantiene abierta una investigación sobre el ataque contra la escuela de Minab. La Casa Blanca confirmó en julio que el proceso todavía continúa.
Con información de AFP
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