Más Información

Pemex anuncia creación de la “Comisión Consultiva del Petróleo”; será presidida por Cuauhtémoc Cárdenas

Sheinbaum invita al rey Felipe VI de España a asistir al Mundial; la Casa Real destaca "relación fraternal" de amistad

Cae en CDMX “Lobo Menor”, vinculado al homicidio de un excandidato presidencial en Ecuador; se le señala como líder de “Los Lobos”

EU impone fianza de 15 mil dólares para visas de turismo; se aplicará a 12 países, ¿incluye a México?

EN VIVO Marcha de la CNTE en CDMX y plantón en el Zócalo; minuto a minuto de la movilización de este 18 de marzo

Laura Itzel Castillo turna a Comisiones el Plan B de Sheinbaum; iniciativa incluye reforma al artículo 115 constitucional

Alito Moreno "abre las puertas" del PRI a la sociedad civil; Rosario Robles se suma "para defender a México"
Washington. El nominado por el presidente Donald Trump a nuevo secretario de Seguridad Nacional (DHS) de Estados Unidos, Markwayne Mullin, aseguró este miércoles ante una audiencia en el Senado que la agencia que aspira a dirigir no allanará domicilios o centros de trabajo sin una orden judicial previa, una exigencia que sus agentes migratorios han ignorado desde el año pasado.
“No entraremos en una casa ni en un lugar de trabajo sin una orden judicial, a menos que estemos persiguiendo a una persona que irrumpa en un lugar de trabajo o en una casa”, aseguró Mullin, al que Trump ha nominado para reemplazar a la controvertida Kristi Noem, destituida por el presidente estadounidense el pasado 5 de marzo.
La necesidad de contar con estas órdenes judiciales es una de las condiciones que los demócratas exigen a los republicanos para aprobar el presupuesto del Departamento -parcialmente cerrado desde el 14 de febrero- y reabrirlo.
Memorandos internos que han circulado en el seno del Servicio de Control de Inmigración y Aduanas (ICE), dependiente del Departamento, desde el año pasado han instruido a sus agentes a realizar allanamientos sin la orden previa de un juez.
Las negociaciones, en las que se está implicando incluso la Casa Blanca, siguen abiertas a la espera de un acuerdo entre ambos partidos.
Mullin también abordó el tema de las ciudades santuario de una manera algo diferente a como lo hicieron otros funcionarios de la administración Trump, ya que se abrió a colaborar con esas ciudades y afirmó que intentaría contactar con alguaciles y jefes de policía para conocer sus problemas y poder resolverlos.
Además, Mullin matizó algunas de las políticas que más tensión han generado en los últimos meses, ya que aseguró que el servicio de inmigración debería centrarse en la vigilancia de delincuentes peligrosos en lugar de realizar operaciones comunitarias masivas como las de Minneapolis.

Durante su intervención, Mullin declaró que se arrepentía de los comentarios que hizo sobre el manifestante Alex Pretti, asesinado por agentes federales en las protestas por las redadas migratorias en Minneapolis el pasado 24 de enero, en los que aseguraba que era "un individuo trastornado” y alguien que “iba a causar el máximo daño”.
“Probablemente debería haberme retractado de esas palabras. No debí haber dicho eso”, le dijo Mullin al senador Gary Peters.
"Puedo tener opiniones diferentes a las de todos los presentes en esta sala, pero como secretario de Seguridad Nacional protegeré a todo el mundo", afirmó Mullin en una audiencia que por momentos fue muy tensa. "Mi objetivo para dentro de seis meses es que no seamos noticia principal todos los días".
En su discurso de apertura y en sus respuestas a las preguntas de los senadores, Mullin hizo hincapié en la necesidad de restablecer la financiación del departamento.
"Tenemos que conseguir financiación para el DHS. Tenemos que hacerlo, amigos míos. Tenemos que dejar a un lado las diferencias partidistas. Y tenemos que darnos cuenta de que estamos poniendo en peligro nuestra patria y la tranquilidad del pueblo estadounidense", dijo Mullin a los senadores.
Elogió a los empleados del DHS que están trabajando sin cobrar debido al cierre parcial de gobierno. "Todos deberíamos estar intentando conseguirles financiación".
Republicano cuestiona si Mullin es apto para el cargo
La primera parte de la audiencia estuvo marcada por una encendida declaración inicial del senador republicano Rand Paul, de Kentucky, que preside la comisión.
Paul trató de cuestionar la idoneidad de Mullin para el cargo, señalando los comentarios que este había hecho tras una disputa sobre la financiación, cuando llamó a Paul "maldita serpiente". Esa retórica se hacía eco de las críticas de Trump hacia Paul, quien con frecuencia actúa por su cuenta, alterando los procedimientos del Senado para imponer sus propias prioridades.
"Me pregunto si alguien que aplaude la violencia contra sus oponentes políticos es la persona adecuada para dirigir una agencia que ha tenido dificultades para aceptar los límites del uso adecuado de la fuerza", dijo Paul.
Mullin se negó a ceder ante Paul. "Que usted diga que soy un mentiroso, señor, no es cierto", dijo Mullin.
Hablando de Paul, Mullin dijo: "Simplemente no nos llevamos bien".
mcc
Más Información
Noticias según tus intereses
ViveUSA
[Publicidad]
















