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Quito.— Un día después de que se diera a conocer que los cuerpos de cuatro menores que estuvieron desaparecidos 23 días en Ecuador fueron identificados, sus familiares realizaron ayer las honras fúnebres para despedirlos, en un caso que ha conmocionado al país andino y en el que las fuerzas armadas han sido blanco de reclamos.
Los cuerpos de los cuatro chicos fueron velados el miércoles en sus viviendas, ubicadas en un sector popular de la ciudad costera de Guayaquil conocido como Las Malvinas, y posteriormente trasladados a una casa comunal para una ceremonia religiosa. Después se les llevó a un cementerio de ese suburbio, donde fueron sepultados.
“¡Queremos justicia!”, gritaban familiares y conocidos de los menores mientras avanzaban en caravana con los féretros hacia el lugar donde serían enterrados.
Ritmos tradicionales de la cultura afroecuatoriana a la que pertenecían Ismael y Josué Arroyo, de 15 y 14 años; Saúl Arboleda, de 14, y Steven Medina, de 11, también acompañaron las honras.
La Fiscalía confirmó el martes por la tarde que los restos encontrados una semana antes en las inmediaciones de una base militar correspondían a los menores, quienes desaparecieron el 8 de diciembre luego de jugar futbol y ser arrestados por una patrulla militar.
Ese mismo día, un juez dispuso la detención de los 16 militares involucrados, luego que la Fiscalía les imputó cargos por su desaparición forzada. Según relata un informe militar citado por las autoridades, los uniformados los arrestaron en “posible delito flagrante”, pero luego los soltaron cerca de una base militar. La Fiscalía negó que los menores hayan cometido un delito, mientras que abogados de los familiares acusan al gobierno de emprender una campaña de estigmatización contra las víctimas para eludir la responsabilidad del Estado.
Fernando Bastias, del Comité Permanente de Defensa de Derechos Humanos, explicó en una entrevista previa con AP que “el momento en que los detuvieron [los militares] pasaron a custodia del Estado, que tenía obligación de devolverlos a los padres, y no lo hicieron”. El Ministerio de Defensa prometió transparencia en las investigaciones. AP
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